La utilidad de los precios relativos - Por Flavia Rossi (*)
En momentos en los que la volatilidad y la incertidumbre son altas, cobra importancia el seguimiento de los precios relativos a la hora de analizar los mercados.
Predecir movimientos de mercado en valores absolutos siempre es complicado, pero estimar cambios en términos relativos puede resultar un poco más sencillo.
El seguimiento de la relación de precios de dos cultivos distintos, en el mismo momento y lugar, es uno de los diferenciales más utilizados por operadores y empresarios, conocido como diferencial interproducto o spread inter-commodity. Sirven para evaluar si un producto está caro o barato respecto a otro, como complemento del tradicional análisis de oferta y demanda de cada mercado.
Esta información sirve no sólo para mejorar las proyecciones de precios en el mediano plazo, sino que los diferenciales son instrumentos interesantes que se pueden operar. Por caso, si el diferencial soja/maíz está por debajo de los niveles históricos sin que esté justificado por la situación de stocks de cada mercado, conviene comprar soja y vender el maíz, apostando a que la relación de precios tenderá a niveles normales.
Operar spreads tiene ciertos beneficios en relación a las posiciones directas que se pueden tomar en los mercados de futuros. Uno de los atributos es que tienden a converger a los niveles históricos, por ser sustitutos en el consumo o competir por la misma área a sembrar. Sus movimientos, por lo tanto, son más fáciles de predecir.
