Los bonos respiraron un poco pero nadie en el mercado se anima a cantar victoria
Con viento “Dow Jones” de cola, los inversores volvieron a pararse en bonos y acciones locales. Sin embargo, los analistas dicen que aún queda volatilidad y nuevas bajas.
“Y es como cuando un cielo encapotado de grises deja ver, de pronto, un rayito de sol”. Con poesía (a falta de certezas), y algo, apenas, de pragmático entusiasmo, los operadores “pintaron” la jornada. Pero fueron hasta ahí nomás. Carentes de señales que confirmen el fin del escenario de caídas bursátiles estrepitosas fogoneado por la crisis de la deuda hipotecaria de EE.UU. y los altos precios del petróleo, y casi partidarios del “paso a paso” (Mostaza Merlo dixit) la comunidad de operadores, inversores y afines sostienen que lo peor ya quedó atrás, pero que esperan nuevas bajas: eso sí, sin perforar los precios del piso alcanzado.
Ayer, la jornada les dio la derecha: los vientos de cambio vinieron del norte, donde el índice Dow Jones sopló un 0,76% de suba a raíz de dos datos macro: por un lado, las solicitudes semanales de beneficios por desempleo, que subieron menos de lo esperado en la semana del 28 de julio; por otro, las órdenes industriales, que aumentaron 0,6% en junio en relación al mes anterior, cuando los analistas preveían un alza de 1%.
Con esta impronta, los títulos locales no tuvieron más chance que subir y pudieron sacar la cabeza después de haber perdido en julio hasta el 14%. Ayer el premio se lo llevaron los cupones atados al PIB, que recogieron ganancias de 1,30% y 1,84% para las versiones en dólares y 0,93% para lo de pesos. El Bocon PR13 se alzó con una ganancia de 2,7% mientras que el Bogar 2018 –uno de los etiquetados como “oportunidad” por buena renta y baja duration– saltó 1,48%. Entre los largos, el Par en pesos ganó 0,86%.
