XV Congreso de AAPRESID - El cultivo de la soja y la intensificación de la producción agropecuaria
La producción agropecuaria de Argentina ha experimentado en los últimos años profundos cambios, que han contribuido a lograr una recuperación socio-económica de nuestro país, inimaginable aún para los más optimistas.
Entre las potencialidades del sector agropecuario, cabe destacar la destacable capacidad que tiene de distribuir territorialmente la riqueza. Esto es evidente cuando se recorre cualquier localidad en la que son importantes en especial los cultivos de soja, maíz y trigo. La demanda mundial de estos granos, el tipo de cambio, la riqueza de nuestros recursos naturales y el desarrollo de la capacidad empresarial del productor, han determinado que el sector haya dejado de ser subsidiado por la sociedad y pasado a ser uno de los sectores que más contribuye al desarrollo socio-económico de Argentina.
En los aspectos técnicos, el principal cambio experimentado por el sector agropecuario, ocurrió en los sistemas de producción. La adopción y el desarrollo de técnicas conservacionistas, además de generar modelos ambientalmente sustentables, permitieron ampliar la escala y lograr modelos económicamente sustentables. Lo que a su vez posibilitó que el sector pasara de solicitar subsidios a subsidiar y que el productor se constituyera no sólo en un fuerte demandante de tecnología, sino que además en un desarrollador de tecnología.
En este proceso, a la soja le cabe un papel destacado ya que siendo un cultivo históricamente rentable, fue uno de los compartimentos estancos, que permitió mantener el barco a flote, dando tiempo para que otros rubros agropecuarios y otras actividades no agropecuarias, se recuperaran.
En esta presentación analizaremos el rol que le toca jugar a la soja en planteos agropecuarios intensivos.
