Bonos del Tesoro y dólar, los únicos resguardos en un mes lleno de altibajos
Con el cuadro de fondo salpicado por las turbulencias que despertó la crisis hipotecaria, los inversores locales que se vieron tentados por los T-bonds y dólares tuvieron su recompensa.
Si las sorpresas hablaran podríamos decir que en agosto, la cosa hizo silencio de radio. Porque lo mejorcito del mes en el castigado mundillo inversor no fueron acciones ni bonos, sino un clásico cóctel entre bonos del Tesoro de EE.UU. y el dólar, dos activos que fueron, son y serán sinónimo de refugio o lo que es lo mismo: una apología al conservadorismo inversor.
Claro que al mirar la columna de rendimientos, los guarismos lucen más que acotados. “La aversión al riesgo ha sido cada vez mayor en las últimas semanas y muchos inversores, han aprovechado algún rebote para salirse del mercado”, señaló Mariana De Mendiburu, analista de CIBSA.
Cobijándonos debajo del techito marca T-bond, las cosas parecen haber aguantado. Aquél que tenía bonos del Tesoso hace un mes, hoy tendría un activo que se ha valuado 1,4%.
Otro tanto le pasó al fatigado inversor de estas pampas que, billete verde esperanza en mano, pudo acumular un modesto 0,94% de apreciación versus un peso argentino hiperkinético que no se ha quedado quieto ni en las mejores jornadas. Eso sí, dicen por ahí, de $ 3,20 no pasa.
