Después de seis meses de sequía, llegaron las lluvias al Sudoeste
A pesar del alivio, ya hay pérdidas irrecuperables en el trigo y la ganadería.
Luego de seis meses sin lluvias, este fin de semana cayeron entre 10 y 20 milímetros de agua en el sudoeste bonaerense y el este pampeano, lo que devolvió la esperanza a los productores de la zona de poder salvar una parte del trigo e iniciar los trabajos para la cosecha gruesa. "La buena noticia es que las lluvias van a permitir iniciar los trabajos de siembra de girasol y soja, porque como veníamos no se podía hacer nada", explicó Jorge Srodek, secretario de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y productor en la localidad bonaerense de Coronel Dorrego.
Para Srodek, la llegada de la lluvia "es un alivio, porque se cortó la sequía", pero las precipitaciones deberían continuar unos días más para devolverles la tranquilidad a los productores. "Los trigos necesitan unos 40 milímetros más, y las pasturas, que fueron muy afectadas por las heladas, unos 70", explicó el productor.
La sequía ya no es novedad para estas regiones. Esta es la cuarta campaña consecutiva en que la falta de agua castiga a esas latitudes, pero en 2007 el fenómeno vino con dos agregados: un invierno con fuertes heladas e intervenciones del Gobierno sobre las dos alternativas productivas de la zona, la carne y el trigo.
El cereal, principal cultivo de la zona, presenta serias dificultades según los consultados. "Es el cuarto año consecutivo que estamos en seca y disminuyendo la siembra de trigo. Este año sembramos un 25% menos que en 2006, y para colmo tenemos rindes menores, de apenas 100 kilos, cuando lo normal son 2400", ilustró el presidente de la Sociedad Rural de Coronel Pringles, Manuel Domínguez.
