Pelea por las cooperativas de la carne
Ciccra y Cadif le pidieron al Gobierno mayor control sobre estas organizaciones y alegan que son competencia desleal.
Las empresas recuperadas mediante cooperativas de trabajadores tuvieron un boom después de la crisis de 2001. De la mano de sus ex empleados recobraron operatividad, puestos de trabajo y hasta se animaron a exportar. En el sector de la carne, algunos de los casos exitosos y que contaron con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social son la Cootrafiya (ex Yaguané) y la Cooperativa Frigocarne, de Máximo Paz.
El problema es que estas organizaciones adquirieron tal relevancia dentro de la faena de bovinos, que la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la Argentina (Ciccra) y la Cámara Argentina de la Industria Frigorífica (Cadif), las principales cámaras del sector, se quejaron ante la Secretaría de Agricultura por lo que denominan "competencia desleal" de las cooperativas, ya que, según una carta firmada por ambas cámaras y una serie de solicitadas publicadas en diarios, esas organizaciones perjudican a "las empresas regularmente establecidas, que pierden mercados a expensas de los beneficiarios del sistema".
Pero la queja no se quedó allí: a través de otra carta, las industrias amenazaron a la Federación Gremial de Personal de la Industria de la Carne con no pagar las contribuciones patronales a la obra social del gremio si se mantiene esta situación, e invitaron a los trabajadores "a compartir el reclamo", aduciendo que, con la competencia desleal, llegarían más pérdidas de puestos de trabajo en el sector.
