Pese al efecto Bernanke, Europa no bajaría hoy la tasa
Las economías de la eurozona ya dieron algunas señales de ralentización. Igual se espera que el Banco Central Europeo deje la tasa en 4%. Las subas quedaron en el pasado.
¿Inflación o crecimiento? No es fácil estar por estos días en los zapatos de la cabeza de un banco central. Jean Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, debe enfrentar esta disyuntiva hoy, luego de que su colega de la Reserva Federal de EE.UU. sorprendiera al mundo con un agresivo recorte del costo del dinero. El dilema se vuelva aún más difícil de resolver dado que los signos de debilitamiento económico en la eurozona aparecen al mismo tiempo que se incrementan las expectativas de inflación.
Desde el mercado, el consenso indica que la entidad decidirá mantener las tasas en su nivel actual de 4%, pese a la creciente presión por que siga los pasos de Ben Bernanke. Sin embargo, aseguran que la decisión de hoy será el principio de un camino de recortes y el fin de una era alcista. El Banco Central Europeo venía subiendo el interés reunión de por medio como una medida para frenar el avance de la inflación en el viejo continente.
Pero con el cambio de escenario, la política metió la cola con un claro reclamo por una baja de tasas. Es el caso del presidente francés Nicolas Sarkozy y algunos otros funcionarios que han mostrado en los últimos días una profunda preocupación por el rumbo de la economía europea, enraizada en una escasez de liquidez y una exagerada apreciación del euro frente a la moneda norteamericana, que ha subido a niveles récord de casi 1,43 dólares esta semana.
