De qué hablan el presidente y los bancos cuando hablan de las tasas de interés
El oneroso costo del crédito en la Argentina no es algo nuevo. Sin embargo, una escalada de reclamos por parte del Poder Ejecutivo puso en la agenda un inminente acuerdo para bajar el costo de los créditos a corto plazo con la esperanza que esto repercuta en los de mediano y largo plazo. En plena carrera por la presidencia, los actores hacen sus apuestas en un mercado financiero que no se caracterizó por su generosidad.
¿Por qué subió el costo de financiarse en los bancos?
Con el advenimiento de la última crisis hipotecaria en los Estados Unidos, el precio del riesgo y, por lo tanto del dinero subió. Aunque la Reserva Federal bajó su tasa de referencia, la ecuación para poder acceder a un préstamo bancario en la Argentina trepó varios puntos de interés influido por el aumento en el costo del riesgo y la creciente incertidumbre. En este contexto, las entidades bancarias locales decidieron conservar su dinero en efectivo como cobertura en lugar de prestarlo, razón por la cual el costo del dinero en las líneas para financiar a empresas se encareció.
En rigor, tomando como referencia los créditos a 30 días de plazo, estos subieron superando la tasa del 15%, llegando hasta el 18% anual. A la vez, las líneas de crédito a mediano y largo plazo crecieron. El costo de los créditos hipotecarios, por ejemplo, subió hasta 5 puntos porcentuales. De hecho, a 15 años de plazo, la tasa anual pasó de 9,75% a 10,75% y la de 20 años trepó casi cinco puntos porcentuales, desde 9,75% a 14,75% en algunas entidades.
