El salto de la inflación en EE.UU. instaló más dudas y Argentina quedó pegada
Los precios mayoristas tuvieron su mayor suba en 34 años. Además, el rescate anunciado por los bancos centrales sigue sin convencer. El Merval cayó 1,3% y los bonos, hasta 2%.
La mala racha continúa en los mercados globales. Los inversores no recibieron bien el salvataje que lanzaron el miércoles los principales bancos centrales del mundo, por entender que más dinero barato no será la solución a la crisis crediticia. Ayer, además, se conocieron dos indicadores vitales: las ventas minoristas de EE.UU. registraron un fuerte aumento de 1,2% en noviembre, una buena señal en relación al consumo, mientras que el índice de precios al productor (IPP) tuvo su mayor incremento en 34 años, con un avance del 3,2% por el aumento del combustible.
Ambas noticias vienen a respaldar la decisión que el martes tomó la Reserva Federal de recortar la tasa en un sólo cuarto de punto. La economía, según quedó en evidencia, sigue afectada por costos en alza, por lo que una profundización de los recortes del interés ya no parece tan probable.
