El vecino, en la picota - Por Ignacio Iriarte (*)
La Unión Europea restringirá el ingreso de carne desde Brasil por razones sanitarias. Los precios podrían subir, ya que ese país representa 66 por ciento de las compras europeas.
PorEs muy probable que las autoridades veterinarias de la Unión Europea (UE) sancionen a Brasil en los próximos días. Las restricciones implicarían una fuerte reducción en el número de establecimientos ganaderos habilitados para proveer carne a ese bloque.
Las autoridades de Bruselas dejarían en manos del Gobierno brasileño el trabajo sucio de hacer cumplir la nueva trazabilidad, que ha sido rechazada airadamente por productores y hasta por muchos diputados.
Hace meses que ganaderos irlandeses e ingleses solicitan que se suspenda la importación de carne brasileña bajo el argumento del deficiente funcionamiento del sistema de trazabilidad y en las evidencias que han presentado sobre graves irregularidades en el etiquetado de carne (se faena en un frigorífico ubicado en un estado prohibido a causa de la aftosa, pero el corte es etiquetado en un frigorífico con base en un estado permitido).
Además, acusan a las autoridades brasileñas de falta de control del transporte de hacienda entre estados interdictos y habilitados, y de fallas en los registros de identificación y trazabilidad.
Interna. Si bien los productores europeos libran una batalla por la prohibición total de las importaciones de ese origen, la carne vacuna brasileña es una pieza maestra en la lucha contra la inflación, por lo que las autoridades de países como España, Holanda o Portugal interceden haciendo lobby para evitar o moderar las sanciones.
Como el énfasis mayor de los reclamos europeos apunta a la trazabilidad y el transporte de ganado, se supone que no serán sancionados o inhabilitados los frigoríficos exportadores, aunque la presión de los productores es tan grande que no se descarta que también sean afectadas algunas plantas.
Si se redujera significativamente el número de establecimientos ganaderos habilitados para UE, bajaría la provisión brasileña y los precios podrían subir, ya que Brasil representa el 66 por ciento de las importaciones europeas.
En todos estos reclamos de sanciones y de limitaciones a la importación de carne vacuna, rara vez aparece el nombre de Argentina, cuyos productos –que se posicionan por calidad– no son considerados un peligro para la golpeada ganadería comunitaria.
Los brasileños temen que las sanciones europeas, que a esta altura parecen inevitables, arrastren a otros países importadores (que toman la normativa de la UE como referencia) a limitar también las compras de carne de ese origen.
(*) Analista del mercado ganadero y de carnes
