Esperaban otra cosa

Análisis.

01deAbrilde2008a las07:42

El Gobierno nacional apeló a un mecanismo indirecto (no tan automático como lo presentó el ministro Martín Lousteau) para atenuar el impacto de las retenciones móviles y la suba de derechos practicada el 11 de marzo para la soja y el girasol.

Desde ese momento, de la mano de un escenario internacional más complicado por la crisis financiera en los Estados Unidos, el precio interno de la soja bajó casi ocho por ciento en dólares. En pesos, y de la mano de las retenciones móviles, esa caída ya supera 27 por ciento. El ahora vilipendiado poroto, que ayuda a inflar las arcas del superávit fiscal, está hoy en niveles de 848 pesos por tonelada (tomando en cuenta el precio interno teórico) contra los 1.173 pesos que había alcanzado en la situación previa al ajuste de las retenciones. Mientras Economía calculó un valor FOB (en puertos argentinos antes de retenciones) de 515 dólares cuando instauró la banda de derechos móviles, ayer ese patrón se ubicaba en 475 dólares. Pero, aun así, la baja de la retención, por efecto de la movilidad, todavía ubicaba el peso del impuesto en un significativo 41,5 por ciento. Es decir, apenas 2,6 puntos menos que en el inicio del conflicto con los productores.