En el campo tienen dudas sobre la efectividad de las últimas medidas
Se trata del paquete anunciado por Lousteau el lunes. Temen trabas de la burocracia.
Para desactivar el extenso paro del campo, el Gobierno anunció una serie de medidas, destinadas especialmente a los productores de soja más pequeños y a los más alejados de los puertos. Las entidades del agro, de inmediato, replicaron que esos anuncios eran insuficientes, e insistieron en pedir la suspensión de las retenciones móviles. Las dudas sobre las medidas son varias.
1- Los reintegros, una burocracia compleja
El Gobierno anunció un sistema de reintegros para unos 61.000 productores que cosechan menos de 500 toneladas de soja, el equivalente entre 150 y 200 hectáreas. Según las autoridades, en este segmento figuran el 80% de los productores, que representan 20% de la producción. "Me suena raro que hayan tomado la decisión de atacar a todos los productores con una mayor retención, para después devolver plata a la mayoría de ellos", dijo un analista que criticó la complejidad del sistema, siendo que el Gobierno hubiese obtenido el mismo resultado fiscal actuando sobre el restante 20% de los productores. En rigor, será una difícil tarea para el Estado implementar el sistema. Primero porque no hay un registro único de productores sojeros (existen datos parciales en la ONCCA y en la AFIP) y buena parte de los pequeños chacareros ni siquiera están registrados. Por otro lado, porque se prometió devolver dinero hasta bajar la retención al 35% vigente antes, lo que implica que cada productor deberá presentar su propia liquidación, tomando la retención móvil vigente a la fecha de su venta.
2- Las compensaciones, una mala experiencia
