Las exportaciones lácteas también están restringidas
El nuevo capítulo del conflicto abierto por el Gobierno con el sector agropecuario no solo tiene un alto costo en la pérdida de expectativas positivas de los agentes económicos. También es cada vez mayor el costo económico directo. Se frenan exportaciones de leche y trigo, y se pierden mercados tradicionales a manos uruguayas. Es mayor el esfuerzo del Central por mantener la estabilidad de la divisa.
El enrarecimiento del conflicto con el campo y la necesidad del Gobierno de garantizar el abastecimiento de alimentos básicos no sólo afectó las ventas de carne al exterior, sino que también se vieron limitadas las exportaciones lácteas. Según denuncian aunque por lo bajo las empresas del sector, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, está liberando los permisos de embarques “a cuentagotas” y de manera “arbitraria”.
La operatoria se frenó la semana pasada, momento a partir del cual el Gobierno comenzó a aprobar solamente los permisos de las grandes empresas, aunque también con dificultades. Una de las compañías más beneficiadas es SanCor, cuyas ventas al exterior se destinan, en gran medida, a Venezuela. “Los embarques que van a Venezuela se firman porque existe un acuerdo político con Hugo Chávez y el Gobierno necesita del financiamiento que le garantiza ese país con la compra de bonos”, reconocieron fuentes de la propia empresa. Pero incluso a SanCor le cuesta intensas gestiones políticas lograr la aprobación de las operaciones de exportación.
