Dos de cada tres inversores ve un default de acá a 10 años

El costo de cubrirse contra una cesación de pagos sigue trepando. Las probabilidades de default en los próximos dos años son de 18%. De acá a julio de 2013, llegan al 42%.

Por
15deJuliode2008a las07:32

Es incesante el incremento del costo para asegurar el pago de los títulos argentinos. El Credit Default Swap (CDS) está en niveles récord y demuestra el pesimismo casi crónico de los inversores con los vaivenes del país. Incluso, de estas cotizaciones, se desprende la probabilidad implícita de default: para el CDS a 2 años, la chance de incumplimiento con el seguro rondando los 676 puntos básicos es de 18%. En el caso del contrato a 5 años, que se ubica en 776 unidades, la probabilidad es del 42,5%. Y no queda ahí: dos de cada tres inversores (66%) creen posible un default local de acá a julio del 2018, tomando el CDS a 10 años que cerró ayer en 806 puntos.

¿Qué lectura hacen en Wall Street? Pablo Morra, economista para América Latina de Goldman Sachs desde Nueva York indicó: “Te dice de la desconfianza que hay con la Argentina. El mercado considera con una alta probabilidad un default. Te dice que hay una enorme desconfianza con la economía local y eso se traduciría en la capacidad de repagar su deuda. Llama la atención que esto suceda cuando los números macro siguen siendo buenos. Pero hoy se miran otros factores y no los datos de la actividad”. Algunos operadores aclaran que la percepción del eventual incumplimiento estaría dado por la “voluntad” de repagar sus pasivos. La pregunta casi obvia que le sigue a esta explicación es cuánto más podrá encarecerse el seguro. Morra señala que a pesar de que está a un nivel muy alto, “si se profundiza la desconfianza política puede subir más, pero a su vez cualquier elemento positivo lo haría bajar desde máximos”.

La Argentina es uno de los países que más vio subir su CDS en los últimos meses. De hecho, en lo que va del año el seguro a cinco año de plazo (el más negociado en el mercado) se encareció casi 70%, mientras que el de 2 años voló –ni más ni menos– que 123%. El gap (de tan sólo 100 puntos básicos) entre el contrato a 2 y 5 años denota que los inversores están mucho más pesimistas con el corto plazo. Por lo general, la brecha entre ambos plazos suele ser mayor, pero en este caso el conflicto con el campo, la inflación (y el dibujo estadístico oficial), y la pronosticada desaceleración de la economía exacerbaron el actual malhumor. A principios de enero pasado, la probabilidad de default que se desprendía del CDS a 2 años era del 7% mientras que para el de 5 años era de 35%. Las probabilidades derivan de lo que el inversor está dispuesto a pagar para cubrirse. Siendo así, hoy un bonista que quiere asegurar u$s 1 millón en bonos a tan sólo 2 años, debe pagar una tasa que en términos de billetes físicos –para este caso– son u$s 67.600.

Haciendo la odiosa comparación de siempre se desprende que Argentina es el peor alumno: Ecuador, Venezuela, Panamá y Guatemala tienen un seguro contra un “pagadios” menos oneroso que en el caso local. Por caso, el CDS de Argentina es casi 7 veces más caro que el Panamá y triplica al de Guatemala.

Por Leandro Gabin.

Temas en esta nota

    Cargando...