Desde la salida de Cavallo, no hay reacciones virulentas en el mercado

Hoy, coinciden los expertos, el timón de la economía no pasa por ninguna figura del gabinete. A juzgar por las reacciones del Merval, atrás parece haber quedado el período de los “superministros“. En la city, se remontan a la renuncia de Cavallo, durante la primera presidencia de Carlos Menem, para identificar la última salida traumática para el mercado bursátil. En ese entonces, el indicador líder se desplomó casi un 5% en una sola rueda, aunque no tardó en recuperarse.

24deJuliode2008a las07:44

La “Era de los Superministros” terminó con Domingo Cavallo. Desde entonces, al menos, los cambios de Gabinete parecen tener poco o casi ningún impacto sobre el mercado de capitales. Aunque no se trata de un simple rapto de apatía por parte de los inversores, sino que quienes siguen de cerca el mercado reconocen que la clave de todo escenario pasa siempre por quién timonea la economía, y no ello no coincide necesariamente con la figura particular de un ministro. (Asociaciones con la realidad kirchnerista no son sólo coincidencias.)

Así, el principal indicador de la Bolsa, el Merval, reaccionó recientemente a la renuncia de Martín Lousteau en pleno estallido con el campo por el establecimiento de las retenciones móviles con una caía de sólo 1%, y pocos se vieron sorprendidos ayer cuando el indicador acompañó la salida de Alberto Fernández con una baja de proporciones similares (-0,8%).

“Acá, en esta administración, no hay un ministro con enorme protagonismo. La figura emblemática es (Néstor) Kirchner”, reconoció Rubén Pasquali, de Mayoral Bursátil. “Nos preguntamos si la renuncia de Alberto (Fernández) es un simple cambio por desgaste o si cambia el estilo confrontativo y si Cristina toma las riendas del gobierno. Pero creo que Fernández es más bien el mensajero, que las decisiones pasan por otro lado”, advirtió.

Algo similar opinó Germán Chemes, operador de Rava Sociedad de Bolsa: “En este caso (por el de Alberto Fernández), no es la renuncia que más espera el mercado, que está más pendiente de una salida del Ministro de Planificación, en cuyo caso no creo que la tomen de manera positiva quienes esperan aumentos de tarifas eléctricas”.

Otras épocas

Muy diferente era la percepción del mercado allá por julio del 1996, cuando el por entonces ministro de Economía Domingo Cavallo dejaba el Gobierno de Carlos Menem un convulsionado viernes, entre denuncias de corrupción y embates contra hasta entonces semi desconocido empresario Alfredo Yabrán. Hay pocos operadores que no recuerden la fecha como una fatídica jornada para la Bolsa, que en una sola rueda se desplomó casi 5%.

“En ese momento –evoca Leopoldo Olivari, que forma parte de Bacqué Sociedad de Bolsa hace 25 años– entre Menem y Cavallo se disputaban quién era el dueño de la Convertibilidad y de la estabilidad. Menem le da salida a Cavallo para quedar él como padre del modelo, pero como la renuncia fue un viernes, durante todo el fin de semana la gente tuvo miedo de que hubiera cambios en la economía. Muchos estaban endeudados en dólares y estaban preocupados por que el tipo de cambio pudiera dispararse”.

Con la entrada de Roque Fernández al Palacio de Hacienda, sin embargo, el impacto de la renuncia de Cavallo enseguida se amortiguó. “Roque tenía una filosofía similar y vino un período de piloto automático, como se decía entonces. Y también estaba el sostén político de Menem, que era muy fuerte”, advierte Pasquali.

Pero tampoco hay nombres que para el mercado tengan peso en sí mismos. Ni siquiera el afamado Cavallo tuvo el mismo impacto en su segunda vuelta cuando, en plena crisis y a sólo días de haber establecido el corralito bancario, dejaba el Gobierno de Fernando De la Rúa en noviembre de 2001. “Desde el punto de vista de la tragedia, porque después hubo muertos, devaluación, pesificación..

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