Las empresas sólo consiguen crédito a tasas altas y plazos cortos

El costo casi duplica al vigente antes de iniciarse el conflicto con el campo.

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30deJuliode2008a las07:45

Si una empresa va a un banco a pedir un crédito notará que algunas condiciones han cambiado: los plazos son más cortos y las tasas de interés son casi el doble de las que se aplicaban en marzo, cuando estalló el conflicto entre el campo y el Gobierno por las retenciones móviles. Este ajuste, sumado a la incertidumbre que existe aún en algunos sectores productivos respecto del futuro de la economía, hizo que el mercado se enfriara.

"La suba de las tasas de los créditos en pesos hizo que la demanda cayera, pero también es cierto que los bancos nos estamos moviendo con mucha cautela, porque si bien hoy estamos muy líquidos tenemos que ser cuidadosos al decidir a quién le prestamos y para qué", dijeron en un banco de capitales nacionales.

Esto explica, en parte, por qué en la mayoría de los bancos reconocen que "el mercado se enfrió". Si se observan las tasas de interés para préstamos a 30 días para empresas de primera línea que publica el Banco Central, no se puede menos que abrir los ojos: pasaron del 11,5% en marzo al 22% el 25 de julio pasado. Prácticamente se duplicaron en cuatro meses. En pleno conflicto, los tipos de interés llegaron a estar en el 25%.

Curiosamente, las tasas de interés para prefinanciación de exportaciones (préstamos que se dan en dólares a empresas vinculadas con comercio exterior), no subieron por igual: se mantuvieron entre un 7 y un 8%, y esto hizo que la demanda de este tipo de créditos no se resintiera tanto como la de los préstamos en pesos.

"Es extraño, pero en medio del conflicto con el campo, la demanda de financiación de exportaciones se mantuvo muy firme, mientras que otro tipo de créditos se enfrió bastante", dijo el analista de riesgo de un importante banco nacional.

De todas maneras, no todos se atreven a responsabilizar al conflicto entre el campo y el Gobierno por esta suba. "Hay que tener en cuenta que el contexto internacional cambió y que las tasas comenzaron a subir en agosto del año pasado cuando estalló el conflicto de las hipotecas subprime en Estados Unidos", dijeron en una de las principales entidades privadas. Y señalaron que "hoy la primera restricción que tiene el crédito no es la tasa que se cobra, sino los plazos a los que se puede otorgar el crédito, porque esto varía en función de los plazos a los que son efectuados los depósitos".

En este punto, el conflicto con el sector agropecuario dejó su huella: muchos depositantes decidieron retirar sus ahorros de los bancos para comprar dólares porque sentían que así aseguraban su capital. Esto provocó una fuerte caída de los depósitos que luego volvieron lentamente al sistema financiero, pero que al hacerlo lo hicieron a plazos más cortos, y básicamente tentados porque las tasas de interés que las entidades les ofrecieron fueron más jugosas que las de comienzo de año.

El acortamiento de los plazos de los depósitos restringió las posibilidades de los bancos de otorgar créditos a mediano y largo plazo. "En general, el plazo más largo al que estamos dando créditos para empresas es de tres años, y la duración promedio es de un año y medio", dijeron en un banco.

En otra entidad señalaron que "lo que muchas empresas hicieron mientras duró el conflicto entre el campo y el Gobierno fue como un wait and see (esperar y ver). Pero de a poco, el mercado crediticio para las empresas se está reactivando". Claro que con tasas que duplican a las que había antes del conflicto, y a plazos más cortos.

Por Candelaria de la Sota.

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