Una mezcla de amenazas y de diálogo para sostener la presión

El agro buscará consenso, pero en estado de alerta y con "visitas" al Congreso.

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06deAgostode2008a las07:05

Eduardo Buzzi repitió tres veces frente a los periodistas que la reunión con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, había sido "oportuna". Pero enseguida levantó la voz para certificar una salvedad: "Encontramos un lugar donde discutir; pero no hay que adelantarse: la carga, como decimos en el campo, se acomoda andando".

El líder de la Federación Agraria Argentina (FAA) resumió en una frase lo que será el eje de la nueva estrategia de las entidades rurales en su pelea con el Gobierno. Un curioso juego de influencias en conjunto, destinado a sostener la presión política. Una combinación de espera cautelosa y amenaza tácita.

Ocurrió anoche mismo. Al salir de la reunión con Cheppi, los ruralistas elogiaron a su equipo y prometieron esperar los cambios de fondo. Pero, en paralelo, ratificaron que visitarán diputados y senadores para que respalden proyectos a favor del sector y que mantendrán, sin titubeos, la amenaza siempre latente de volver a las rutas si no hay "soluciones rápidas", coincidieron.

"Los tiempos son cortos. No podemos esperar mucho para solucionar todo lo que está pendiente", repetía el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, cuando anoche le preguntaban por qué el campo seguía "movilizado".

-¿Significa que podrían volver a las rutas? -preguntó LA NACION.

-No... por ahora.
El "por ahora" es la directriz de la estrategia unificada.

Algo parecido había ocurrido a media mañana en una asamblea de la Federación Agraria en 25 de Mayo, donde Buzzi se enteró por teléfono de que Cheppi había citado a los representantes del campo.

"¡Escucharemos al Gobierno, pero con luces amarillas!", dijo Buzzi, en la asamblea que reunió a unos 2000 productores de todo el país. Allí acordaron todos la misma posición: mantenerse en "alerta y movilización" hasta tanto se segmenten las retenciones y se solucionen los problemas ganaderos, lecheros y de las economías regionales.

Las entidades, en conjunto, le dijeron lo mismo a Cheppi a última hora de la tarde. Hablaron de todos los temas durante dos horas. Pero no hubo definiciones concretas. El mesurado líder de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, tuvo un cruce con Ricardo Etchegaray por los nuevos requisitos para las exportaciones que implementó desde la Oncca. Fue el único. Casi un calco de los cuestionamientos que los habían enfrentado durante el fin de semana.

El resto de la reunión, el presidente de la Sociedad Rural mantuvo su habitual prudencia a la hora de hacer consideraciones. "Esto recién empieza. Hay que ser cauteloso. No se puede romper lanzas tan rápido", resumió una fuente de la entidad.

Igual, como parte de la estrategia, se mantendrán las críticas al Gobierno. Buzzi lo ratificó en la conferencia de prensa. Miguens ya se había ido, apurado, a cerrar la Exposición Rural en Palermo. "Nos preocupa lo que dijo la Presidenta el sábado pasado", dijo Buzzi. A la mañana, en 25 de Mayo, había sido más explícito: "Verla decir en una conferencia que volvería a aplicar la [resolución] 125 demuestra que cambian formas de comunicar, pero que las definiciones de fondo parecen ser las mismas".

Cuando todo terminó, Cheppi también dio una conferencia de prensa. Era un cambio en la forma de comunicar: "Cheppi pide que se recomponga la relación con las entidades, y también con los medios, que está destruida", dijo un colaborador del funcionario.

Hace sólo una semana, la única versión en un hermético silencio era que Cheppi iba a recibir a las entidades por separado. Ayer, las recibió juntas. Y encontró una estrategia común. Nadie sabe hasta cuándo durará.

Por Juan Pablo Morales.

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