La economía de Europa se desacelera más rápido que la de Estados Unidos

A diferencia de lo que sucede en la eurozona, EE.UU. ha recurrido a medidas de estímulo económico que ayudaron a mantener positivo el crecimiento del PIB.

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08deAgostode2008a las10:24

Europa ha avanzado aún más en el camino hacia la recesión que Estados Unidos. Resulta difícil evitar llegar a esta conclusión después de los datos económicos informados en las últimas dos semanas, y Jean-Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, no se esforzó demasiado por intentar negarlo en su conferencia de prensa de ayer.

Trichet admitió que los datos “apuntan a un debilitamiento del crecimiento del Producto Interno Bruto real a mediados de 2008” y expresó directamente que la institución que preside ya no muestra una predisposición a elevar las tasas.

Aunque, de todos modos, el presidente del BCE hizo los obligatorios comentarios sobre su compromiso de continuar la lucha contra la inflación, el mercado sacó rápidamente las inevitables conclusiones: el aumento en la tasa del mes pasado fue un disparo de advertencia del BCE que no volverá a repetirse próximamente.

Esta fue razón más que suficiente para que los operadores consideraran que debían vender euros. Esta moneda ya parecía haber alcanzando su pico aunque después superó la marca de u$s 1,60. Sin embargo, para cuando terminaron las negociaciones en Europa, la moneda de la eurozona había caído 4,4% desde su pico contra el dólar y había vuelto a los niveles de marzo.

Los últimos sondeos sobre la actividad empresarial indican que hubo una contracción en Europa en el tercer trimestre. Encuestas similares realizadas en Estados Unidos sugieren que la economía de este país, aunque en un estado de salud extremadamente delicado, no ha caído en recesión según la definición técnica de esa palabra.

A diferencia de lo que ocurre en la eurozona, para EE.UU. este es un año de elecciones, lo que explica que se haya recurrido a medidas como los reintegros impositivos, para estimular la economía. Puede ser que esta sea la razón por la cual logró mantener positivo el crecimiento del PIB en el segundo período del año.

Irónicamente, los datos estadounidenses difundidos ayer sugieren que lo peor de las consecuencias económicas de la debacle en el mercado de la vivienda podrían haber pasado, pero ahora comienzan a sentirse los efectos de segundo round, de las crisis del crédito y la vivienda.

Las operaciones con casas que ya estaban en venta treparon 5%. Esto puede reflejar que se realizaron ventas a precios desesperadamente bajos (lo que puede ser malo para el sector financiero), pero muestra que se está reduciendo el stock de viviendas sin vender, lo que es bueno para el sector de la construcción y, por consiguiente, para el crecimiento.

En cambio, las cifras muy bajas en las ventas en las cadenas de tiendas, y el aumento en los pedidos de pagos por desempleo, indican que la economía estadounidense se está desacelerando en forma severa. Sólo que su desaceleración no es tan rápida como la que se está viendo en la eurozona.

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