Los bonos trepan hasta 7% con la ayuda oficial pero no convencen a inversores

El Gobierno compró bonos por u$s 90 millones. A la mañana, ayudó la versión de salida de Moreno. Aunque para revertir su pesimismo el mercado exige ya cambios concretos. Temen que, si se corre el Banco Nación, los precios caigan.

13deAgostode2008a las07:55

El Gobierno volvió a poner a prueba su artillería. Con u$s 90 millones, Economía logró sostener los precios de los vapuleados títulos públicos e incluso, como en el caso del Par en pesos, se anotó alzas de más del 7%. Su poder de fuego en un mercado en el que el volumen de negocios no es demasiado destacado probó ayer ser más que suficiente. Sin embargo, en la city los operadores no terminan de convencerse y, a mediano plazo, se mantienen pesimistas.

“El mercado estuvo más firme, más tomador. Pero no porque hubiera habido demanda privada, sino por la recompra del Gobierno”, señaló un operador de un banco extranjero, que pidió no ser nombrado. “Para lo que es el mercado, en donde no hay demanda, u$s 80 o u$s 90 millones de intervención es una locura”, agregó. A través del Nación, el Gobierno compró Discount pesos (cerró con una suba de 2,76%), cupones PIB también en moneda local (+6,13%), PRE 8 (0%) , PRO 12 (+0,57%) y Boden 2012 (+0,65%). Así, entre el lunes y el martes, la parte corta de la curva de bonos soberanos se ajustó unos 500 puntos básicos (dado que el rendimiento se mueve en forma inversamente proporcional al precio) y la parte media en por lo menos otros 150 puntos. En tanto que el riesgo país, que equivale al diferencial que deben pagar los títulos argentinos con respecto a un Bono del Tesoro de los EE.UU. de similar duración, descendió a 672 puntos básicos.

Para los analistas de Portfolio Personal, no obstante, si bien en el corto plazo las intervenciones del Tesoro serán suficientes como para imputarles un piso a la cotización de los principales bonos, los u$s 1.000 millones destinados para la compra no alcanzarían para sostener a los títulos sin que se apliquen cambios más profundos. Los inversores de renta fija están preocupados sobre todo por la aceleración de la inflación y manipulación de los indicadores, dado que gran parte de los títulos de la deuda argentina están indexados por el CER. Y, al mismo tiempo, están alertas ante el deterioro de las cuentas públicas que pone en riesgo la capacidad de pago del país tan pronto como el año que viene. Fue, de hecho, la incertidumbre que genera cómo hará el Gobierno para cubrir su brecha financiera del 2009 lo que motivó esta semana que la calificadora Standard & Poor’s le recortara la nota a los bonos de deuda soberana, a “B” de “B+”.

Ayer, durante la rueda, algunos se ilusionaron con la posibilidad de que la presidente, Cristina Fernández de Kirchner, desplace de su cargo al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, después de que el Indec anunciara que la inflación de julio habría sido de sólo 0,4% (cuando los privados estiman que estuvo más cerca de 1,5%). Sin embargo, lo que comenzó como un trascendido a última hora del lunes, no se sostuvo durante toda la rueda.

“Los títulos ya no reaccionaran a supuestas medidas futuras y ahora exigen medidas concretas de sinceramiento en los índices”, dijeron los analistas de Portfolio en un informe. En la mesa de un banco nacional, la sensación era la misma: “El tema de Moreno ya no hace nada. No es la primera vez que se dice algo parecido, y ya parece el cuento del lobo. Si (el Gobierno) lo va a quemar (por Moreno) es porque va a arreglar el Indec. Aunque también puede pasar que se vaya, y que no cambie en nada la medición de la inflación”.

El escepticismo de los inversores se vio reflejado nuevamente en la Bolsa, con un Merval que cerró por debajo de la barrera psicológica de los 1.700 puntos, tras descender 0,7%. Según uno de los operadores consultados, “la Bolsa cae porque es el único mercado en el qu

Temas en esta nota

    Cargando...