Tres de cada cuatro pesos que recuperan los bancos son a menos de tres meses

Ni uno solo fue a más de seis meses. Se busca estar más líquidos ante la falta de definiciones en el escenario local. Eso impide hoy a las entidades reactivar sus líneas de préstamos.

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19deAgostode2008a las07:55

Tasas altas, crédito escaso, desaceleración y hasta una nueva salida de depósitos. Ningún desenlace se debería descartar para la economía, por ahora, a juzgar por los números que muestra el fondeo del sistema financiero. Vuelve la liquidez, pero cada vez con plazos más cortos. Y esto, dicen, con un clima político falto de definiciones como el actual, deja a las entidades más vulnerables de lo que estaban en los meses previos al conflicto agropecuario.

En los últimos 30 días –del 8 de julio al 8 de agosto– regresaron unos $ 3.528 millones en depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado ($ 962 millones la última semana). Pero más de la mitad de las colocaciones (55%) fueron a menos de 60 días, y un 75%, a menos de tres meses. Además, los datos del Banco Central (registrados solamente hasta el 8 de agosto) revelan que ni un solo peso recuperado por los bancos en el último mes fue colocado a más de medio año. Y que, por el contrario, se fueron de entre éstos unos $ 171 millones. “Está todo muy incierto, y estamos de nuevo entrando en un punto de inflexión. Nadie tiene certeza del panorama político y económico a mediano plazo. Los depositantes va a empezar a revaluar riesgos: todos van a querer estar líquidos y preparados para salir lo antes posible”, opinó ante El Cronista el analista de una consultora internacional. “Si bien hay liquidez y bajaron las tasas, ahora hay puntos agravados: en lo político, se dejó pasar un mes y no se resolvió nada”, agregó.

Hay signos evidentes de que, frente a la incertidumbre, los ahorristas argentinos buscaron estar más líquidos. Y, también, de que una gran parte de lo que regresó a los bancos pertenece a fondos de las AFJP (uno de cada cuatro pesos recuperados), que se vieron atraídos por las altas tasas que pagan los grandes depósitos a 30 días. En sólo tres meses, los plazos fijos a menos de 180 días ampliaron en dos puntos porcentuales su participación en el total del sistema, de 83,6% a 85,52%. Y del 30 de junio al 31 de julio, las administradoras depositaron unos $ 855 millones adicionales sobre los plazos fijos (el 25% de los $ 3.378 millones que volvieron al sistema en ese período).

Además, las cuentas transaccionales (cajas de ahorro y cuentas corrientes) aún representan más de la mitad del fondeo con el que hoy cuentan los bancos. Todo esto explica por qué, con semejante desembarco de depósitos, las entidades todavía se muestran reticentes a prestar. El crédito bancario se mantiene virtualmente “congelado” (sólo avanzan firme los hipotecarios; caen los de las empresas y se desaceleran los de las familias) porque, actualmente, es mayor la avidez de los argentinos por estar “más líquidos”. “Las empresas, por ejemplo, buscan estar más líquidas para pagar deuda financiera, que cuesta mucho en términos de tasa de interés nominal; y las más rentables pagan dividendos y disminuyen su exposición al riesgo local”, describió a El Cronista el ejecutivo de finanzas de una compañía de primera línea. Después vendría, indefectiblemente, la desaceleración: el menor financiamiento para las empresas le restaría algunos puntos a las estimaciones de crecimiento más ambiciosas. No será 9%, como en los años anteriores, sino alrededor de 6,5% en 2008 y de 5% en 2009. Para el especialista en finanzas, Marcelo Kozak, la economía real “sufre” y se “desacelera” porque, “con la suba de las tasas de interés para las empresas, la rentabilidad de los proyectos se reduce, y exigen un nivel de retorno del proyecto que no se puede conseguir”.


Por Ignacio Olivera Doll.

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