Ahora el Gobierno saldría a comprar bonos en dólares que vencen hasta 2013

En los últimos días, el Gobierno recuperó el realismo perdido en la curva de bonos en pesos. Un título que vencía en 2009 pagaba mucho más que uno que lo hacía en 2030.

21deAgostode2008a las07:42

Ya en el mundo del masoquismo, usted está obligado a comprar un bono argentino y conservarlo hasta el vencimiento. Tiene dos opciones para elegir: uno de los títulos vence en 2009 y el otro en 2030. ¿Cuál prefiere? Hay una ayuda insólita: ambos le pagan la misma tasa.

Ahora sí. ¿Cuál le gusta?

A pesar de que el sentido común manda minimizar riesgos y optar por el de corto plazo por ser menos volátil, pagar el mismo interés y por estar mucho más próximo a su vencimiento, hasta hace unos días los bonos argentinos en pesos que vencían en 2009 le pagaban una tasa mayor a la que ofrecían los bonos largos. Esto en buen romance quería decir que alguien que le prestó dinero al Gobierno argentino hasta 2009 cobraba un premio mayor que aquél que le prestó dinero al Gobierno hasta el 2030. Una segunda lectura mostraba que el grueso de los inversores que tenían bonos argentinos que vencían en 2009 y 2010 los vendieron sin reparar siquiera en la tasa que ofrecían –que triplica a la de bonos similares en la región– por lo que al bajar el precio, la tasa de retorno subió drásticamente.

Ayer el Gobierno confirmó la instrumentación de un cronograma de licitaciones de bonos para darle previsibilidad al mercado de renta fija. A la vez, señalaron que se prolongará el programa de recompra de bonos de la deuda pública. Es que en los últimos días, las intervenciones adoptaron un ritmo menor a las que se habían registrado la última semana, e incluso en algunos casos la presión vendedora del mercado logró retrocesos en los precios. A pesar de los u$s 60 millones que se utilizaron para recompras, ayer en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) el bono Par en pesos perdió 1,49% mientras que el Discount retrocedió 0,93% y el Bonar V, 2,19%.

“El tramo corto de la curva en pesos recuperó su tendencia normal y los pliegos del default se evaporaron”, señaló un operador de la city.

Después de las intervenciones de los últimos días, primero con la magia a cargo de Martín Redrado y después con el sortilegio de la billetera chavista alimentando el poder de fuego del ministro Carlos Fernández, un bono a 2030 le paga más que uno a 2009. Algo lógico.

Lo que viene

Al pasar revista a la curva en dólares las cosas todavía lucen al revés, toda una curva invertida. Así, según la gente del instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), un bono como el Boden 2013 hoy ofrece un retorno de casi 15% mientras que un título como el Par en dólares que vence en 2038 ostenta una tasa de retorno de 10,9%. En la city creen que la próxima “misión” de Carlos Fernández será comprar bonos argentinos cortos en dólares como el Bonar V y los Boden 2012 y 2013, títulos que vencen en 2011, 2012 y 2013 respectivamente.

“Al aplicar todo el poder de compra en este tramo, el Gobierno logrará que suban los precios y que bajen los rendimientos”, señalaron en Research For Traders. Esto lograría normalizar la curva y despejar la sensación de default que, para alarma del Gobierno, le provoca a cualquier inversor al mirar el mapa de precio-rendimiento que perfila la oferta y demanda del mercado. A la vez, le ofrecería al Gobierno la oportunidad de financiarse a tasas menores.

Lejos del mundo del masoquismo, alguna vez el magnate griego Aristóteles Onassis dijo que para ser exitoso no se necesitaba mucho. “Para lograr el éxito, mantenga un aspecto bronceado, viva en un edificio elegante, déjese ver en los restaurantes de moda y si pida prestado, pida mucho”. Menos bronceado que Onassis, Carlos Fernández todavía no sabe si el éxito lo acompañará, aunque sí que en 2009 deberá pedir mucho. La palabra, la última, la t

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