La tasa de depósitos bajó, pero el crédito sigue caro

En tres meses la Badlar cedió 6 puntos pero la caída aún no se trasladó al interés de los préstamos.

Por
25deAgostode2008a las07:48

Encontrar un crédito barato por estos días –sea la línea que fuere– es una utopía. Cuando un cliente va al banco a tomar un préstamo advierte que las tasas son colosales –un crédito personal, por ejemplo, cuesta hasta 40% anual–, en cambio cuando va a depositar dinero, el interés es muy bajo –los plazos fijos a 30 días de menos de $1 millón pagan 11% anual contra 16% en junio–. ¿Por qué existe este descalce entre ambas tasas? La respuesta no es sencilla. Si bien cualquier mortal esperaría que una reducción en el costo de fondeo para las entidades financieras se traduzca en el costo de sus activos, la realidad es que la relación no es tan directa. Influyen además otros factores, sobre todo en economías tan inestables.

En un contexto normal, el ajuste en el interés que paga un banco por sus depósitos se tendría que volcar casi automáticamente al que cobra por prestar dinero. Hoy, en las entidades aseguran que no se está ante un cuadro normal de la economía, que la incertidumbre y desconfianza siguen muy altas, que la fuga de capitales, aunque en menor medida que en mayo y junio, continúa y que el costo del fondeo en verdad no bajó.

“Lo que se redujeron fueron las tasas de los depósitos más cortos, es decir de plazos de 30 y 60 días pero por lo general no es el dinero que se utiliza para prestar a más de un año”, dijo el gerente de una banco de primera línea. En este orden, en los bancos aseveran que el costo para las colocaciones de más largo plazo no sólo que no cayó, sino que, en rigor, ha subido. “El interés para plazo fijos de más de un año continúa muy alto. Un plazo fijo minorista de ese plazo está en torno al 18% y 19% (cuando en mayo era de 16,5%), mientras que una colocación a un año para empresas está en el orden de 16,5%”, dijeron desde una entidad de capitales extranjeros. Estos datos no son menores, puesto que por lo general los créditos son a 2 o más años, y su cobertura se hace con los depósitos más largos y no con colocaciones que no superan los 60 días. Recordemos que, además, cerca del 85% de las colocaciones del sistema son a menos de seis meses. No obstante, según los últimos datos del Banco Central (BCRA), en la última semana volvieron $146 millones en plazo fijos, pero la suba se explica sobre todo por un crecimiento en de $ 532 millones de las colocaciones medias –entre 90 y 179 días– ya que los depósitos más cortos perdieron unos $ 384 millones y los de más de un año en tanto cayeron otros $10 millones en la semana del 8 al 15 de agosto.

A su vez, existen otras trabas para un crédito más barato. Para un fondeo de más largo plazo, como podrían ser colocaciones de bonos en el mercado de capitales, los bancos deben afrontar tasas altísimas, que superan el 20%. Y la inflación también juega en contra en sus gastos operativos, sumando una previsión de un deterioro en la calidad de sus carteras. Así es como la mayoría de los bancos consultados por El Cronista sostuvo que ante este panorama no ven posible una baja de tasas de los productos activos en el corto plazo. No obstante, descartan un futuro aumento.

Sin embargo, en algunas entidades, como el Credicoop, dicen que a fin de agosto, la brusca caída que se registró en la Badlar del 18% a mediados de mayo al 12% actual, se traducirá a los créditos en torno al 2% y 3% para los más largo y un poco más para los préstamos de más corto plazo.

Por Dolores Ayerra.

Temas en esta nota

    Cargando...