Llega misión agrícola de EE.UU.

El gobierno le pedirá que reabra su mercado a carne y limones argentinos.

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28deAgostode2008a las07:30

La semana próxima, llegará a la Argentina una misión estadounidense liderada por el presidente de la Comisión de Agricultura de ese país, Colin Peterson, para mantener reuniones con la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner; el canciller, Jorge Taiana, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi.

Según dijo ayer el embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, en el contexto de la conferencia Latinoamérica y el Cambio en la Economía Global, el Gobierno pedirá que se agilicen los trámites que demoran la reapertura del mercado estadounidense a la carne fresca y los limones argentinos.

Fuentes de la Embajada de Estados Unidos le confirmaron a este diario la existencia de las reuniones y el tratamiento de esos temas, entre otros, aunque, previsiblemente, no anticiparon ningún desenlace.

En el caso de los limones, el mercado estadounidense se abrió a la producción local en agosto de 2000, pero, al año siguiente, el poderoso lobby de los productores californianos, que tienen un excelente mercado cautivo en su país, lograron trabar el ingreso alegando que las frutas argentinas estaban afectadas por cancrosis. En el ínterin, las citrícolas locales le vendieron al país unos u$s 20 millones en limones.

Tras múltiples trámites, la reapertura se esperaba al fin para octubre del año pasado (seis años después), ya que el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) había aceptado que la fruta sin síntomas (como la argentina) no transmite el mal. Pero los californianos, incluida la gigante citrícola Sunkist, lograron estirar el período de comentarios públicos antes que resuelva el organismo sanitario estadounidense, y como su análisis lleva de 6 a 8 meses, y la exportación local se hace en contraestación (de mayo a julio), se perdió la reapertura este año, como anticipó El Cronista el 17 de enero.

Vaqueros vs. gauchos

Con la carne fresca pasó algo similar. Si bien a fin del año pasado estaba a punto de reabrirse el mercado (cerrado con el descubrimiento de aftosa en 2000), un grupo de ganaderos, reciente y pequeño pero ruidoso, se aglutinó en la USCA para hacer lobby para el sector en Washington, y se sumó al irritado grupo de tenedores de bonos argentinos en default (ATFA), que pretende castigar al país porque no cobra. Así lograron impedir o demorar la regionalización sanitaria de la Argentina, primer paso para la reapertura.

En un marco pre-eleccionario, con mayoría demócrata (poco dada a la apertura comercial), antecedentes de problemas de sanidad alimentaria, y cada vez más indicios de recesión, los argumentos de la USCA y la ATFA germinaron. Y, de hecho, el mes pasado lograron convertir en proyecto de ley la prohibición de toda carne fresca argentina.


Por Alejandra Groba.

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