El mercado anticipa otra subasta de bonos humilde para tantear la oferta

La city se muerde los codos. A la poca adrenalina en negocios en acciones y bonos que trae en la mochila habrá que contraponerle algo de interés en la próxima licitación de títulos del Gobierno.

01deSeptiembrede2008a las08:14

Razones sobran, señales faltan. Y si bien no todo está perdido, hay más de un inversor que anda desorientado. Este hombrecito de aquí al lado, hijo dilecto de algún programa de diseño, bien podría ser un bonista, pobre hombre, que tras haberse informado de la subasta, se llevó la sorpresa / desilusión del siglo.

Sin embargo, en el último tiempo la city ha hervido a sus hombres en las aguas de la paciencia. El último viernes, entre el bostezo de seis horas que fue la plaza local y la angustia “by Wall Street”, que perdió 1,4%, más de un broker decidió romper su rutina de órdenes lanzadas al vacío y se dedicó a descifrar qué quiso hacer la secretaría de Finanzas con la primera licitación de recompra de títulos. Porque hoy es feriado (Día del Trabajo) en Wall Street, ergo, habrá tiempo para pensar en la licitación de esta semana, la segunda, que amenaza con ser el único punto saliente.

Idas y venidas

El último jueves los inversores ofrecieron $125 millones por debajo de los $150 millones que estaba dispuesto a desembolsar el Tesoro. Del total ofertado, el Gobierno apenas tomó $10 millones todo en cupones atados al PBI debido a que no quiso convalidar los precios que pedían los tenedores de títulos.

Si bien desde el Gobierno concluyeron “que los inversores valoran nuestros bonos”, la city especula con otros argumentos.

La hipótesis con más cuerpo que proviene de los sesudos análisis de una oficina en Nueva York dice que es el Gobierno y no el mercado, el que estudia qué hacer. Dicen que el Gobierno gana tiempo, algo que en el mercado, es sinónimo de dinero.

“En el Gobierno están con temor de que el mercado se los lleve puestos, es decir, que le vendan masivamente los papeles y los dejen sin munición en mitad de la batalla”, dice un prestigioso analista de un banco de inversión. “Por la misma razón, prefieren esperar a marcar precio y no aceptan cualquier precio, si se compran los Boden 2012 a 40 dólares que fue el mínimo pedido en la subasta, se comprometen a comprar los otros Boden 2012 a 40 dólares ya que se vería mal que cayeran a 39 dólares”, agrega.

La lectura que hace el mercado es que desde el think tank de Lorenzino están testeando los niveles de oferta que pueden tener a cada precio. Para los brokers, esto tiene sentido, ya que el mercado hoy es muy volátil y los vaivenes en el precio están asociados con poco volumen y no proveen demasiada información.

Pero hay más. En la city señalan que como desde el Gobierno se asumió el compromiso de una acción continuada hasta fin de año, esto inhibe al mercado de bajar los precios muy por debajo de los niveles ofertados en la subasta. “Soldado que huye... millón que se guarda sirve para la próxima subasta”, dice la fuente neoyorquina.

Pero hubo otros agentes que eligieron preguntarse por qué los instrumentos eran pocos y el monto a ofertar tan bajo. Y otros que fueron más allá y se preguntaron por qué el Gobierno no quiere convalidar precios más altos si lo que busca con las licitaciones levantar los precios.

Jornadas para el olvido

El viernes los títulos más negociados en el MAE tuvieron una suba marginal. El Discount en pesos ganó 0,23% hasta $ 107,3, mientras el Par subió 0,15%. El título que más subió fue el cupón PBI en pesos, que trepó 1,12%. Con un índice Merval que cerró el mes con una caída del 7%, en el mercado, los analistas señalaron la incertidumbre en torno a la licitación de esta semana, donde se pondrían en juego unos $ 250 millones. Entre las señales que se utilizarán para la toma de decisiones estará la colocación del Valor de Corto Plazo del

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