Deuda: los números cierran pero el clima juega en contra

La deuda neta a vencer de acá a fines de 2009 es el 5% del PIB actual. De mantenerse un superávit primario del orden del 3%, aseguran que no debería haber problemas para pagar.

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01deSeptiembrede2008a las08:17

Dicen por ahí que el mercado habla a través de los precios de los activos. Por eso no asombra que los bonos argentinos caigan entre 15% (los de pesos) y hasta 25% (los de dólares) en lo que va del año; o que el riesgo país y el Credit Default Swap (CDS) estén priceando una alta probabilidad de cesación de pagos.

Pero, de fondo, incluso los más agoreros con el país dividían las aguas: técnicamente (léase por fundamentals) no hay riesgos inminentes de default, pero sí los hay debido a que la inacción oficial puede terminar hundiendo al bote. Los inversores no entienden a los Kirchner, nos les gusta, pero saben que el costo político para el matrimonio K sería incalculable en caso de patear el tablero o no torcer el rumbo (aunque sea mínimamente) para evitar un choque frontal.

Pero para despejar las dudas en términos “técnicos”, vale la pena recordar cómo está el panorama financiero de acá a finales de 2009.

Según un detallado informe de Maxinver, en concepto de capital vencen (tomando desde julio pasado de esta año al 31 de diciembre de 2009) alrededor de u$s 15.000 millones netos. El dato surge depurando los adelantos transitorios del BCRA y las Letras del Tesoro (correspondientes a la AFIP, ANSES, Lotería Nacional, etc) que se renuevan automáticamente. Al neto antes mencionado se le suman otros u$s 6.500 millones en términos de intereses (u$s 4.500 millones que vencen en 2009). El total: u$s 21.500 millones.

Claro que a esa suma le restan u$s 2.800 millones ya pagados por el Boden 12 y otros pagos efectuados en julio y agosto. Adicionalmente a eso, le podan unos u$s 2.500 millones que podrían renovarse con organismos internacionales. Por lo tanto, el importe neto total a vencer en concepto de capital e intereses derivados de la deuda pública nacional se traduciría en aproximadamente u$s 16.200 millones, o lo que es lo mismo un 5% del PIB argentino.

También se observa que el grueso de los vencimientos corren por los famosos Préstamos Garantizados (más de u$s 4.200 millones en 2009), mientras que hay u$s 2.423 millones sólo en términos de capital en Bodenes emitidos en dólares.

“Si bien durante las últimas semanas tuvieron lugar rumores sobre la capacidad de pago de los vencimientos de deuda nacional que deberá afrontar el Gobierno, en principio no deberían existir preocupaciones respecto de la posibilidad de que el Estado pueda afrontar tales compromisos”, dice Maxinver.

Según la consultora, esto se debe a que la deuda bruta a vencer se reduce sustancialmente si se toman en cuenta los conceptos de renovación automática, las cancelaciones efectuadas por el Gobierno en el último tiempo y la posibilidad de renegociar alguna porción del pasivo contraído con organismos internacionales. A su vez, agregan, puede especularse que el Tesoro Nacional “escarbe el fondo del tarro” tomando fondos adicionales del Banco Central y de entidades oficiales. “En caso de sostenerse un superávit primario del orden de un 3%, no debería considerarse extrema la situación analizada”, señalan. Pero aclaran que “estará en función de las expectativas que genere el Gobierno en los agentes económicos ya que en caso de no exhibir su voluntad de pago o no trasmitir señales positivas en materia económica, podría agravarse la situación financiera”. De vuelta, la misma historia: la expectativa juega en contra mientras que los números todavía dan algo de respiro.

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