Ni el rescate millonario de las hipotecarias en EE.UU. pudo sacar al Merval de la apatía

El panel líder movió sólo $36 millones y cayó 0,62%, afectado por la baja de papeles de petroleras. Quedaron en el olvido el pago al Club de París y la recompra de bonos.

09deSeptiembrede2008a las07:41

Cuando las expectativas son más altas, las caídas del Merval se hacen más dolorosas. Los operadores locales se habían entusiasmado con el “mega-rescate” anunciado por el gobierno de Estados Unidos sobre las firmas hipotecarias: ante una apertura eufórica en los mercados globales, mostraron la palma de la mano y, como quien pide limosna, esperaron algunas “migajas” de optimismo para sus negocios locales. Hubo algo de ilusión en las primeras horas pero, a media rueda, todo volvió a ser típicamente argentino: el malestar por la falta de señales locales y, de nuevo, esa “maldición petrolera” que pesa sobre el panel de las líderes.

Lo peor del mercado local no se vio en la caída del Merval (de 0,62%, y por debajo de los 1670 puntos), sino en el volumen: las acciones movieron $ 36,2 millones en toda la jornada, y ni siquiera se acercaron al monto negociado en “Cedears” ($ 48 millones); los bonos -en la Bolsa- reunieron apenas $ 190 millones. “Una lágrima”, definió, tajante, el analista de Capital Markets, Juan Diedrichs. “Pocos negocios, y ninguna muestra de que algo vaya a mejorar. No es una cuestión anímica; es una cuestión de falta de consignas políticas, o de visibilidad hacia adelante”, explicó.

Los Cedears son, justamente, papeles que reflejan esa búsqueda de protección de los inversores, de dolarizar las carteras y de buscar alternativas fuera del mercado local. Empezaron a salir más a la superficie a mediados de agosto, pero se empezaron a mostrar con fuerza en los últimos días, por las compras de los inversores institucionales, y ante los temores locales.

Las pérdidas acumuladas para el Merval llegan al 6,12% desde que el Gobierno lanzó la “recompra de bonos”, y al 5,10% desde que se anunció el pago al Club de París. Ahora no hay fuga, se dice, pero sí una especie de “parálisis” por la enorme incertidumbre que genera el panorama económico.

Todo muestra que, a esta altura, las señales oficiales pierden efecto. Las calificadoras de riesgo coinciden en que el pago al Club de París no logrará el retorno del financiamiento buscado por el Gobierno. “Lo vemos como una medida positiva, que destrabaría inversiones, pero no vemos un impacto en términos de mercados de capitales. Es positivo marginalmente, porque soluciona un tema pendiente, pero no creo que sea un factor que cambie la situación”, se sinceró, ante El Cronista, el director de calificaciones soberanas, Sebastián Briozzo. Una solución más efectiva debería llegar, según dijo, por asegurar una “consistencia macro”; o “una política económica que tienda a corregir los desequilibrios”.

En Fitch también adhieren a esa idea: “El pago no resuelve los deterioros que vemos en las fortalezas del modelo. Se hizo para acceder al financiamiento en el sector privado y público, en proyectos de infraestructura, pero hay muchos otros condicionantes que hacen que la Argentina no sea un lugar de masas, atractivo para la inversión extranjera”, aseguró el analista principal para la Argentina, Erich Arispe.

Envuelto ayer en este panorama, el Merval no pudo acompañar la euforia de Wall Street, a pesar de que lo había insinuado en los inicios de la jornada, y terminó cerrando en el mínimo de los últimos 23 meses: 1.668,21 puntos. Tuvo sus grandes lastres en las petroleras –a pesar de que prácticamente todas las líderes cerraron negativas– porque el crudo cerró cercano a su nivel histórico, casi u$s 40 por debajo de los máximos de julio pasado. Con el barril en u$s 106,7 (+0,3%), Petrobras Brasil perdió 5,29%, Tenaris, 0,70% y Petrobras Energía, 1,56%. La evolución del Merval fue más parecida a la del Bovespa, q

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