Argentina, la peor del ranking: su riesgo país sube 84% en lo que va del año

Si era difícil conseguir financiamiento porque los mercados externos estaban cerrados y el “amigo“ Hugo Chávez cobraba 16% anual en dólares, el panorama –lejos de mejorar– empeoró.

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12deSeptiembrede2008a las07:50

La crisis financiera global y la falta de credibilidad que existe entre los inversores con la Argentina (después de otro dibujo del dato de inflación oficial el miércoles) se potencia.

A tal punto que el riesgo país, o sea la sobretasa que paga por sobre un bono del Tesoro de igual plazo, se ubica actualmente en los mayores niveles desde que se reestructuró la deuda pública en 2005. Ayer subió 1,62% hasta los 754 puntos básicos y acumula un incremento en lo que va del 2008 del 84%, por lejos la peor performance de todo la región. En el mismo período, el riesgo de Brasil subió 23%, el de Ecuador (que recurrentemente coquetea con defaultear parte de sus pasivos por supuestas “ilegitimidades”) se incrementó 35%, el de Venezuela 43%, el de Malasia 38,7% y el de Filipinas 32%.

El “chiste” en todo caso es que si hoy la Argentina tuviera que pedir fondos prestados (considerando que el único financista sería otra vez el “amigo” Hugo), tendría que pagar 17% anual, o sea la TIR (tasa interna de retorno) que ostenta en la actualidad el Boden 2015, el título con el cual se realizan estas operaciones directas. Según la consultora de Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo, la sobretasa que pagan los países emergentes para colocar deuda está subiendo 70 puntos básicos entre junio y septiembre, una “maldición” que es producto de la mayor aversión al riesgo a nivel global.

No sólo el malhumor se manifiesta en este indicador sino que también se ve reflejado en el costo para cubrirse de un default local (conocido como Credit Default Swap). Al cierre del 2007, el contrato a 5 años (el tramo más negociado en el mercado) cotizaba a 459 puntos básicos (léase, tasa de 4,59%). Entonces, para cubrir títulos por $ 1 millón, había que pagar u$s 45.900. Ahora, este contrato cotiza en 874 unidades (prima del 8,74%), una suba del 90% con respecto al nivel de finales del año pasado, y en términos de dinero físico, un encarecimiento notorio: ahora, hay que abonar u$s 87.000 para asegurar el millón inicial. Mucho peor aún: el seguro a 2 años, aquél que por el plazo cubre de un eventual default durante la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner, se incrementó en el año 163%.

Tomando la probabilidad implícita que se desprende que estos contratos se encuentra que hay un 20% de chances a que Argentina no pague la deuda de acá a dos años y un 37% a que caiga durante los próximos cinco años. Más allá en el tiempo, casi nadie duda de un default: 7 de cada 10 inversores ven posible un “pagadios” durante los próximos 10 años.

Pero, no sólo la Argentina vio como se disparaba este tipo de cobertura. En menor medida, claro, el CDS a 5 años de Brasil se encareció en el año un 54% mientras que el de Venezuela subió el 46%.

Pagar, pagan

Otra cara de la misma moneda es ver los rendimientos de los bonos argentinos en dólares. Los que forman parte del EMBI+ del JP Morgan, que definen la suerte del riesgo país, como el Discount y el Par, caen hasta 30% en lo que va del año. Sus retornos alcanzan hasta el 12% anual mientras que emisiones de otros países al mismo plazo (con vencimientos en 2033) muestran rendimientos del 6,38% (caso un título peruano) o del 6,17% como el Global de México. Con vencimientos en 2012, como el Boden que rinde 15,8% anual, se encuentra en la comparación a un título también dolarizado de Chile que paga 3,50%. Este bono sube en el año 1,30% (en esta época de sequía, nada mal para ser defensivo).

Por Leandro Gabin.

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