El Gobierno evitó una sangría mayor, pero los bonos locales igual cedieron ayer mas de 4%

Sigue la frustración. Ayer fue por el dato de inflación que había publicado el Indec a última hora del martes. Economía recompró $ 50 millones, pero a precios mínimos.

12deSeptiembrede2008a las07:51

Dos conclusiones irreconciliables buscaron explicar un mismo derrumbe de bonos: una gran “satisfacción” en el Gobierno y, simultáneamente, una “profunda decepción” en las mesas. Los mercados quedaron envueltos en una serie de frustraciones que agotaron la paciencia de los tenedores de títulos públicos. Se los vio terminando de digerir el mezquino dato de inflación oficial que había difundido el Indec (de 0,5%) a última hora del miércoles, en momentos en que ya empezaban a percibir una incipiente salida de capitales, una nueva presión sobre el dólar minorista y un riesgo país que amenazaba con superar los 780 puntos.

La orden había sido, prácticamente, “malvender” los títulos que ajustan por CER: se multiplicaron los negocios (en la Bolsa llegaron a los $ 400 millones) y se convalidaron precios aún más bajos que los mínimos de los últimos días. “Fueron todos vendedores offshore; el Central fue el único gran comprador de bonos”, advirtieron desde la mesa de un banco local. El Descuento en pesos llegó a caer hasta un 6% a media rueda, y debió ser rescatado por el Central con compras de hasta $ 45 millones (destinó otros $ 15 millones a Bonar XIII y Bonar XVII), para que terminara con una baja de apenas 2,56%. El resto también se hundió: el Bogar18 cayó 4,31%; el Pr13, -4,76%; y el Par en pesos, -1,56%. Entre los títulos en dólares, el Par bajó 5,26% y el Descuento, -1,69%. “Se percibió un pesimismo muy grande en las mesas. El outlook para la Argentina no es nada bueno”, dijo Pedro Kohn, de Bull Markets.

Pese a todo, la recompra que lanzó el Ministerio de Economía dejó a los funcionarios locales sonrientes: “El balance fue positivo. No encontramos la mala percepción respecto de los títulos de deuda que se dice que tienen los bonos”, esbozó, por la tarde, el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. El Gobierno concretó la licitación por $ 50,7 millones, un monto que fue la mitad del total que se había anunciado, pero que fue bastante más amplio que el destinado en las dos recompras anteriores (de $ 20 millones y $ 10 millones). Recibió ofertas por $ 390 millones, pero adjudicó $ 15,02 millones para Boden 2012 (a un precio promedio de u$s 37,67); $ 9,47 millones para Boden 2013 (a u$s 45,61), y $ 26,27 millones para los cupones atados al PIB, en pesos (a u$s 8,74).

El Gobierno declaró el éxito, pero debajo de las pantallas se reflejó la desazón: el Boden 2012 cayó 0,21%; el Boden 2013, 0,32%; y el cupón PIB en pesos, 4%. Los operadores reconocieron el aumento en las cantidades ofertadas, pero consideraron que, por el malestar local que había dejado el IPC oficial, el momento para intervenir no pareció ser el más indicado. “Evidentemente hacen un gran negocio al comprar los bonos a estos precios. Pero esto es malo: es más cantidad y a precios más bajos que en las licitaciones anteriores. Significa que hay voluntad de no tener bonos argentinos. Hacer una licitación después de que te sacan la cifra del Indec no es una buena política”, se quejó el director de Mayoral Bursátil, Rubén Pasquali.

Hubo, sin embargo, hay quienes destacaron el hecho de que se hayan recibido “más ofertas, y a precios bajos”, porque “significaron que aún hay potenciales vendedores insatisfechos”. En esa línea, Juan Di Santo, de Puente Hermanos, rescató como “importante” el que “alguien esté comprando”, pero consideró que “para levantar los precios el Gobierno debería expandir el programa y ofrecer al menos unos $ 500 millones”.

Ayer, el riesgo país terminó cerrando en los 754 puntos básicos, y mostró que el castigo aún es mayor para la Argentina que para el resto de los emer

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