La evolución de la genética

En Pergamino, Don Mario destacó las ventajas de las nuevas variedades y detalló cuestiones de manejo.

13deSeptiembrede2008a las08:36

Más de 2.000 productores y asesores se reunieron la semana pasada en Pergamino para proyectar la próxima campaña de soja, ante un escenario complejo, caracterizado por la sequía en distintas regiones el país, el fuerte aumento del costo de los insumos, las dificultades para acceder al financiamiento, la volatilidad del precio de los granos y la crisis entre el campo y el Gobierno, entre otros factores.

Esta situación podría representar un cóctel difícil de sobrellevar por los agricultores, a menos que se tomen los recaudos necesarios para mejorar la producción y disminuir el riesgo, con el manejo de aspectos clave como el ambiente, la tecnología y la comercialización.

Tal fue la propuesta del semillero DonMario en su tradicional jornada, que tuvo como lema "Mejorando la eficiencia de uso de los insumos, para rendir al máximo". Allí quedó en claro que, si bien no existen recetas que aseguren el éxito, en esta campaña de márgenes ajustados las estrategias deberán apuntar a ganar eficiencia.

"Estamos muy entusiasmados con nuestras nuevas variedades de soja", afirmó Gerardo Bartolomé, presidente de DonMario, y destacó el impacto del mejoramiento genético en la economía de los productores y de la Argentina.

Al respecto, comparó una variedad presentada este año, la DM 4670, con un material lanzado al mercado en 2000, muy difundido en el país, la DM 4800. "En estos ocho años logramos una mejora de rinde de 12% entre las dos variedades, que poseen un similar ciclo de maduración", afirmó.

"Ese 12% significa una ganancia de 500 kg/ha y una rentabilidad extra para el productor de unos 130-150 dólares por hectárea", afirmó.

Durante el encuentro se evaluó cómo hacer un uso más eficiente del fósforo, el agua y los fungicidas, con charlas a cargo de Rodolfo Gil, del INTA Castelar, y Flavio Gutierrez Boen, de la Fauba, y Santiago Barberis, consultor privado, respectivamente.

Federico Rizzo, gerente de Promoción y Desarrollo de DonMario, advirtió que "en regiones como la Zona Núcleo estamos en una situación mucho menos favorable que el año pasado, por la falta de lluvias. En el ciclo pasado, en esta época teníamos gran parte de los perfiles de agua cargados a pleno". No obstante, el técnico recordó que aún queda un mes y medio para el comienzo de la siembra de soja. Habrá que ver cómo evolucionan las precipitaciones en este tiempo. "Si el agua no se repone adecuadamente, una de las estrategia posibles sería diferir las fechas de siembra de los grupos cortos e incorporar un mayor área con otras variedades, como las del grupo cuatro largo", recomendó.

Con la soja de la nueva campaña, habrá que estar atentos a los márgenes del productor, por la volatilidad de precios y por la gran disminución de la rentabilidad (vía aumento de costos). "Existen diferentes estrategias: tomar seguros o vender forwards y utilizar los mercados de futuros, entre otras", ejemplificó Gustavo Picolla, gerente del Mercado a Término de Buenos Aires.

Según el consultor Teo Zorraquin, el conflicto con el campo, junto a factores mundiales que afectan el financiamiento, los costos de los insumos y los precios de los granos, generaron un violento cambio de entorno del negocio agrícola. "El escenario de corto plazo cambió. La pregunta de fondo es si el de largo plazo, la matriz del negocio, también se modificó", dijo.

Algunos aspectos esperados para los próximos meses, según el consultor, estarían centrados en los precios agrícolas con alta volatilidad, una utilidad limitada del Mercado a Término (con Chicago como alternativa) y controles de precios y limitaciones en la exportación. Además, sostuvo que seguirían los conflictos, con problemas logísticos o de posibilidad de venta. Habría limitantes en la financiación, más dificultad para

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