Un banco "duro entre los duros", muy pesimista con la Argentina

Los analistas de Lehman le venían apuntando con munición gruesa a la economía local.

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16deSeptiembrede2008a las07:40

Parece el reino del revés. Antes eran los analistas de Wall Street los que pronosticaban bancarrotas y defaults en los países emergentes, pero ahora, con el terremoto de los mercados, hasta esta situación se invirtió: fue Cristina Kirchner quien le recomendó a Lehman Brothers, el pasado 10 de septiembre, "que se ocupe de sus propias cuentas". El banco por entonces ya había reportado pérdidas millonarias.

Cristina había cargado en aquella ocasión contra los "loros de Wall Street": "Algunos los llaman gurúes pero yo los llamo loros, porque repiten sin saber; que se ocupen más de las cuentas propias en lugar de mirar a otros países". La Presidenta estaba enojada por los muy críticos comentarios sobre la Argentina que venía haciendo Lehman a través de su economista jefe para América latina, Guillermo Mondino.

Los analistas de Wall Street que siguen al país -en su mayoría argentinos con algún posgrado en EE.UU- son en promedio bastante más pesimistas con la economía local que sus colegas basados en Buenos Aires. En parte porque se apoyan más en indicadores financieros, que vienen siendo mucho más desalentadores que los de la economía real, y en parte porque les importa menos recibir retos del Gobierno.

En este contexto, el departamento de análisis de Lehman era un "duro entre los duros".

Un reporte de Mondino, un economista que fue jefe de asesores de Domingo Cavallo en su segunda gestión ministerial, en el Gobierno de De la Rua, fue clave en la construcción de la visión negativa sobre la decisión argentina de pagarle al Club de París con reservas del Banco Central. En la primera semana de septiembre, Lehman criticó la determinación oficial de no negociar con el FMI y reclamó que se avance en la confección de índices de inflación confiables. El informe coincidió con un análisis del ex jefe de mondino, Cavallo, quien dijo que si había una corrida el dólar podría irse a $ 4,40. Ese día el riesgo país volvió a tocar un nivel récord para la poscrisis.

Durante la pelea con el campo, los analistas de Lehman apuntaron con munición gruesa sobre la estrategia del Gobierno. "Inmovilizada, frenada y helada aparece la administración argentina. El kirchnerismo tiene una manifiesta inhabilidad para resolver el conflicto". Más tarde, el banco de inversión quebrado la pifió con su pronóstico para este conflicto: anticipó que el Gobierno terminaría "acordando con el campo". Fue poco antes del voto "no negativo" de Julio Cobos en el Senado.

Los últimos reportes de Lehman versaron sobre las dificultades de la Argentina para afrontar las necesidades de financiamiento de 2009, uno de los temas de moda en Wall Street, y gracias a lo cual los economistas de la Gran Manzana están recuperando (al menos una parte) del protagonismo que tuvieron en la etapa previa al default. Para Lehman, el acuerdo con el Club de París no despeja el panorama de financiamiento del año que viene, en el que hay el doble de vencimientos que en 2008, porque aporta créditos de largo plazo para infraestructura y comercio exterior, pero no fondos frescos para un roll over de la deuda.

Consultado por Clarín por correo electrónico, Mondino prefirió no explayarse. "No comment", respondió.

Por Sebastián Campanario.

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