La sangría se profundiza y los bancos de Wall Street cuelgan el cartel de venta

Las entidades volvieron a derrumbarse en otra rueda extrema. Morgan Stanley, otro coloso de la Gran Manzana, estaría por venderse. Hasta Goldman Sachs está en la cuerda floja.

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18deSeptiembrede2008a las07:42

Ahora sí, empieza a prevalecer la sensación de que puede estar cerca el hundimiento y de que es hora de agudizar la desconfianza sobre el sector financiero estadounidense. El rescate millonario que propuso Ben Bernanke en la noche del martes sobre la aseguradora AIG, que intentó apaciguar los ánimos, tuvo el efecto menos deseado en los inversores y sumó sospechas sobre peligros de bancarrotas en las entidades de ese país, que a su vez exacerbarían la anunciada desaceleración de la economía norteamericana.

Ayer, los bancos tuvieron que hacer fila para recibir su propio castigo, cada cual a su medida, y arrastraron al derrumbe a todos los indicadores en Nueva York: el Dow Jones cayó 4,06% (hasta un mínimo en tres años de 10.610 puntos); el Nasdaq, 4,94% y el S&P 500, 4.71%. Y eso sin que hubieran digerido la noticia de que, anoche, el banco Morgan Stanley estaba iniciando conversaciones para estudiar una fusión con el Wachovia, e incluso para ser adquirida por un banco chino: el Citic. Además, el mercado está descontando que, como el Morgan, el Goldman Sachs tampoco podrá sobrevivir sin asociarse a algún gran banco comercial.

Los analistas ya ven una ola de especulaciones de corto plazo entre los inversores, que hoy aprovechan los pobres balances corporativos y la falta de acceso a la liquidez, para lograr altísimas ganancias de corto plazo en las vapuleadas acciones financieras. “El rescate fue poco claro, y lo único que logró confirmar es que el sistema financiero de Estados Unidos está quebrado. Ayer fue fuerte la salida de dinero en money market, y la aversión al riesgo fue total”, se animó a diagnosticar, desde Nueva York, el analista de BCP Securities New York, Walter Molano.

Los papeles de la rescatada aseguradora AIG lideraron la debacle, con una pérdida del 46%, y mostraron que hace mucho tiempo la convulsión de los mercados escapó de la manos del gobierno de Estados Unidos. A ella le siguieron Morgan Stanley (-24,2%), Bank of America (-8%), Citigroup (-10,9%), Goldman Sachs (-13,9%), JP Morgan (-12,2%), Merrill Lynch (-11,9%) y Wachovia (-20,8%). El Washington Mutual contribuyó a elevar los niveles de nerviosismo, al comenzar un proceso de subasta para venderse a sí misma, con algunos posibles interesados: Citigroup, JPMorgan, Wells Fargo y HSBC. “Washington Mutual cotiza ya a u$s 2, pero se va a evitar su quiebre porque está vinculada con el mercado minorista, y porque una corrida sobre esa entidad aceleraría el mal momento de Estados Unidos”. Ayer, además, el prestamista británico líder HBOS alcanzó un acuerdo de venta con su rival Lloyds.

Los mercados buscaron los refugios más seguros, y dejaron dos símbolos de aversión a lo riesgoso: el repunte histórico en el oro, de 11% (ver aparte), y la abrupta reducción en las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense. El título a un mes rinde ahora 0,03% (cayó 57 puntos básicos), pero llegó a tocar el “0%” en la sesión, el menor nivel desde su relanzamiento, en el 2001. Los bonos a dos y 10 años también retrocedieron, a rendimientos de 1,65% y 3,41%, respectivamente. Se notaron, además, fuertes cancelaciones de los inversores de money markets, por el temor que les generó la tenencia de valores emitidos por AIG y Lehman Brothers.

Por Ignacio Olivera Doll.

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