El mercado palpitó un acuerdo en EE.UU. que se le escapó de las manos

Hubo fuertes rebotes en las bolsas de hasta 2%. Pero la reunión Bush-Obama-McCain concluyó anoche sin acuerdo. Podría aguar el entusiasmo por un final inminente.

26deSeptiembrede2008a las07:31

En el diccionario político-financiero que todo inversor debe tener estos días bajo la axila, el fallido encuentro entre George W. Bush, y los candidatos a la presidencia John McCain y Barack Obama que tuvo lugar a última hora de ayer, debería leerse en rojo y con un signo menos adelante en la jornada bursátil de hoy. Los números del Nikkei japonés “en rojo y negativo” apoyaban esta hipótesis.

Hoy, y salvo novedades de primera hora, la incertidumbre a la hora de los negocios bursátiles será la traducción de mayor fidelidad a la falta de acuerdo que existe aún, cuya última escala será la aprobación del paquete de medidas de salvataje financiero por u$s 700.000 millones que servirá de ayuda para rescatar las entidades bancarias.

Durante el día se especuló con un principio de acuerdo en el congreso. Esto impulsó la operatoria de papeles en Wall Street. A pesar de la confianza del mercado de que finalmente el acuerdo tendrá lugar, el final por ahora sigue abierto.

Resulta que la oposición planteaba varias modificaciones en torno a la iniciativa original. En primer lugar, abogaba por una mayor regulación del programa, a la vez que se oponía a que se salve a los ejecutivos de las firmas auxiliadas y exigía un firme apoyo y resguardo hacia los tenedores de hipotecas. Por otra parte, los demócratas también solicitaban que el Gobierno, como contraparte, participe con acciones de las entidades rescatadas. Los tres primeros requisitos son los que, en principio, se acordaron. Sobre el último punto no hubo referencias. En este sentido, el presidente de la Comisión de Banca del Senado, Christopher Dodd, explicó que “los congresistas acordaron mayores disposiciones sobre cómo supervisar el programa, que estará a cargo del Departamento del Tesoro; límites para la remuneración de ejecutivos, y una sección sobre preservación de la titularidad de hogares”. Además, se señaló que de los primeros u$s 250.000 millones adjudicados al Tesoro, habría otros u$s 100.000 millones para el programa de rescate y que los u$s 350.000 millones restantes podrían usarse a menos que el Congreso lo prohiba.

Tras la noticia, la reacción no tardó en llegar y las bolsas del mundo rebotaron. El índice Dow Jones subió 1,82% hasta 11.022,06 unidades, tras cerrar en las tres últimas sesiones en rojo. El Nasdaq avanzó 1,43%, mientras que el S&P 500 ganó 1,97%. Tan fuerte es la expectativa entre los inversores de un voto a favor de la medida que de no ser por el consenso en el Senado, las ventas y pérdidas hubiesen ganado, porque lo cierto es que los datos macroeconómicos siguen de mal en peor. En rigor, ayer se informó que los pedidos de bienes duraderos a las fábricas bajaron un 4,5% en agosto, más de lo esperado. Además el número de viviendas nuevas vendidas disminuyó en agosto un 34,5% respecto a un año antes y se quedó en 460.000 unidades, el nivel más bajo en 17 años, mientras que su precio bajó cayó un 6,2 %.

Con todo, las expectativas descuentan que la aprobación por parte del Congreso se efectuaría hoy o a más tardar el fin de semana en una sesión extraordinaria. No obstante, de pasar ese lapso, la sensación y reacción será otra. “De aprobarse la semana que viene, podría ser muy tarde. Lo que más importa es el timing y controlar las expectativas de la gente”, señalaba un operador. En tanto, desde el exterior, Alberto Bernal, de Bulltick Capital Markets, explicó que un voto a favor del plan sería muy positivo porque ayuda a limpiar el balance de los bancos y disminuye el riesgo de que aparezcan sorpresas muy negativas en los próximos trimestres. Si eso sucede, disminuirá la volatilidad en el mercado, y la recesión que se viene en EE.UU

Temas en esta nota

    Cargando...