Llegó la lluvia, pero la sequía aún castiga a Santa Fe y Chaco

Junto a las pérdidas que ya se registraron estaba bajo amenaza la siembra de granos.

29deSeptiembrede2008a las16:54

Las lluvias que malograron el domingo de muchos porteños serán de suma importancia para la salud de la economía nacional de los próximos meses. Y es que interrumpieron una extensa sequía que, además de provocar millonarios daños a la producción agropecuaria, amenazaba el principal negocio que tiene la Argentina: la siembra de granos gruesos, con la soja a la cabeza. Las precipitaciones cayeron generosamente ayer sobre la región pampeana, aunque todavía había zonas, como el Chaco o el norte santafesino, que esperaban por el agua.

Con registros de hasta 50 milímetros caídos desde el sábado a la noche, estas lluvias sirvieron para cambiar el humor de muchos productores. Bastaba para darse cuenta con ingresar ayer a alguno de los foros que comparten los chacareros en Internet. En FyO.com, a modo de ejemplo, un tal "Charata" relataba que sobre su campo de Armstrong, en Santa Fe, habían llovido 12 milímetros. "Es poco. Pero después de 7 meses y 8 días, es genial", festejaba.

Hasta ahora, la extensa sequía --considerada por algunos expertos como la más severa en 100 años-- se había ensañado especialmente con la ganadería. Sin pastos suficientes en los campos, esa actividad padeció una mortandad de animales pocas veces vista. En especial en las provincias norteñas y del Litoral, son centenares de miles las cabezas perdidas por falta de alimento.