Impacto en la economía argentina: se derrumba la teoría del desacople local
Una recesión global que reduzca el acceso a los mercados internacionales e impacte sobre el precio de los commodities será difícil de sortear para la economía argentina, por más que la burbuja tenga origen financiero.
Del desacople internacional al desacople local, y luego ni eso. Echada por tierra la teoría de una crisis circunscripta a los Estados Unidos, la Argentina acudió al desacople de la economía real de los mercados financieros como esperanza de reducir el impacto de la crisis internacional que ayer golpeó como nunca a los mercados globales. Una recesión mundial será imposible de esquivar pese a la escasa entrada de capitales especulativos, el bajo endeudamiento de los argentinos y la cobertura de las necesidades de financiamiento del año próximo. El cóctel de ingredientes de quienes prefirieron mantener el optimismo se agotó a la velocidad del derrumbe bursátil.
Con un sistema bancario pequeño en relación al Producto Interno Bruto (PIB) y sin corridas a la vista, la debilidad de tamaño se tradujo en fortaleza para afrontar el escenario de crisis. No obstante, una recesión que reduzca el acceso a los mercados y los precios de los commodities implicará un fuerte golpe para el Fisco, para la producción de empresas argentinas y para el empleo doméstico.
En los últimos días, la inyección de liquidez de la Reserva Federal debilitó el dólar, que volvió a subir a 1,44 por euro luego de apreciarse hasta 1,39 a comienzos de mes. Aunque la devaluación de la moneda estadounidense actúe de aliciente para el precio de los productos primarios, la menor entrada de dólares equivale a menor recaudación por la vía de retenciones, principal sustento del ahorro público. El boom de la soja, el maíz y el trigo permitió en los últimos años obtener los recursos extra por derechos de exportación y mantener un superávit fiscal primario promedio de 3% del PIB. Una tarea que en 2009 promete ser ardua.
