Hubo rebote después del desastre pero todo queda hoy en manos del Senado

Wall Street registró ayer la mayor suba diaria desde julio de 2002. A última hora se supo que el Senado votará el plan de rescate hoy. La bolsa local recuperó 3,4% pero los bonos no pudieron sacar mucho provecho.

01deOctubrede2008a las07:46

Fue sólo un impasse, o un respiro, en el día después del desastre. Los mercados parecieron casi obligados a esperanzarse con la posibilidad de que el Congreso terminará aprobando un “salvavidas” para las compañías financieras estadounidenses. Y el primer indicio en ese sentido llegó recién a última hora de ayer, tras un acuerdo entre los líderes de las mayorías republicana y demócrata de tratarlo hoy mismo en el Senado, incorporando una cláusula al programa original del rescate y unas pocas modificaciones. Concretamente: las reducciones tributarias que fueron rechazadas el lunes pasado en la Cámara de Representantes y el aumento de los seguros federales aplicados a los depósitos (desde un máximo de u$s 100.000 hasta u$s 250.000).

Casi presagiando el acuerdo, Wall Street marcó ayer la mayor suba en puntos desde el 24 de julio de 2002 y la tercera en toda la historia. Pero, como saldo, sólo terminó recuperando dos tercios de lo perdido en el derrumbe histórico del lunes pasado. El volumen de negocios fue escaso, por la celebración del año nuevo judío, y por eso las subas, a pesar de verse más que significativas, no entusiasmaron demasiado: el Dow Jones ganó 4,68% (-6% en el mes), el Nasdaq, 4.97% (-12%) y el S&P, 5,27% (-9%). “El cierre de mes y trimestral, como el de esta jornada, en general distorsiona un poco las cosas, y a veces generan movimientos poco claros”, aclaró el analista de Delphos Investment, Leonardo Chialva. Para muchos, los temores son los mismos de siempre: ayer, por ejemplo, se supo que los precios inmobiliarios cayeron 16,3% en los últimos doce meses (récord en dos años), y hasta 20% en los principales conglomerados urbanos. Pero el mayor de los problemas está en la mente de los legisladores de la Cámara de Representantes, que tienen previsto tratar mañana el proyecto. En este sentido, de poco sirven las amenazas de congelamiento de crédito y de recesión; y de nada, tampoco, las súplicas del mismísimo George Bush o el secretario del Tesoro, Henry Paulson, que ayer se volvieron a escuchar. Hoy el Congreso estadounidense se niega a quedar envuelto en una votación que defraudaría al electorado: el favor a Wall Street, en detrimento de la gente común. “Las elecciones generaron un ruido adicional y generaron parte de todo esto. Porque pensándolo un poco más ya se vía cierta idea de querer tratarlo hoy. Lo del lunes fue una desilusión exagerada”, agregó Chialva. Ayer se vio algo más relajados a los destinos considerados “refugio” como el oro (cayó 1,8%, a u$s 878) y los bonos del Tesoro (a 10 años rinde ahora 3,841%). Y hubo una menor presión sobre los papeles financieros y los commodities. Los analistas creen que, hacia adelante, las compañías vinculadas a materias primas resultan más vulnerables que el resto, porque sentirán el mayor impacto de la desaceleración global en sus ganancias. Y que a diferencia de lo que se vio en los últimos meses, los bancos que lograron sobrevivir a la crisis podrían liderar las recuperación. “Eso que se da siempre ante ciclos económicos como estos: los bancos son primeras en bajar, y después, las primeras en recuperar. Por eso ahora vemos a las acciones financieras –y también tecnológicas– más estables, que ya no tocan nuevos mínimos; y en cambio sí vemos que lo hacen, por ejemplo, los commodities”, explicó un analista local.

Eso explicó que ayer, en Nueva York, la suba estuviera impulsada en gran parte por las acciones del Citigroup, que avanzaron 16%, las del J.P.Morgan, 14% y las del Bank of America, 16%.

En el mundo, todos imitaron el rebote. El Bovespa subió 7,63% y el Merval avanzó 3,41%. Como ayer el

Temas en esta nota

    Cargando...