Cuáles deberían ser los mensajes del agro a la sociedad

Se imponen nuevas estrategias, probablemente más creativas, que comprendan que ante la opinión pública no se puede reclamar lo que supuestamente ya se obtuvo. Así lo afirmó Gustavo Martínez Pandiani, decano de la Facultad de Comunicación Social de la USAL.

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02deOctubrede2008a las16:19

Resulta indiscutible que Alfredo de Angeli y Ricardo Buzzi son los grandes ganadores de la batalla comunicacional que emprendieron el Gobierno y el campo a raíz de la cuestión de las retenciones. Sus figuras emergieron como la cara visible de un reclamo que unió a las distintas entidades agropecuarias y, al mismo tiempo, logró la simpatía de los grandes centros urbanos del país.

Está claro que la clave del éxito de ambos dirigentes de la Federación Agraria Argentina radica en que su estrategia política contempló el papel determinante que hoy tienen los medios de comunicación. En efecto, los discursos carismáticos de De Angeli o las intervenciones agudas de Buzzi no hubiesen tenido impacto masivo si no fuera por la elocuencia de la imagen que sólo la televisión puede brindar.

No obstante, es también cierto que la contundencia comunicativa de estos líderes fue consecuencia de que ellos disponían de un mensaje único, simple y directo: “no a la Resolución 125”. Se trataba de un reclamo fácil de comprender por todos, que no dejaba lugar a dudas. Luchar “contra la 125” se convirtió entonces en una suerte de bandera unificadora, compartida incluso por los caceroleros de las principales ciudades.

Y es precisamente en ese último punto donde surgen los problemas estratégicos que De Angeli y Buzzi enfrentarán en esta nueva etapa del conflicto. Sucede que, caída ya la resolución-emblema, no será tan simple para el campo transmitir qué es lo que reclaman ahora. Irónicamente, haber volteado la icónica 125 ha dejado al sector sin su mensaje central, sin su grito de guerra. En especial, de cara a los ciudadanos que desconocen los pormenores de la agroindustria argentina y sus pesares.

Por ello, en el ciclo actual de la puja, la dirigencia rural tendrá que redefinir sus tácticas y hasta sus mensajes. Todo parece indicar que el método de los cortes de ruta se ha agotado y que se ha achicado enormemente el margen de maniobra para irritar a los transportistas, automovilistas y consumidores. Se imponen nuevas estrategias, probablemente más creativas, que comprendan que ante la opinión pública no se puede reclamar lo que supuestamente ya se obtuvo.

Este es el máximo desafío que enfrentan hoy Alfredo de Angeli y Ricardo Buzzi: mantener su vigencia como comunicadores y como líderes en un tiempo nuevo y exigente, condicionado por los logros del pasado reciente.

Por Gustavo Martínez Pandiani. Decano de Comunicación Social - Universidad del Salvador.

(artículo publicado en la edición de hoy de El Federal).

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