Para mejorar la competividad del peso, dejan subir el dólar

Ayer avanzó dos centavos y cerró en $ 3,18; el BCRA casi no intervino en toda la semana.

04deOctubrede2008a las08:18

La cotización minorista del dólar escaló ayer otros dos centavos para acumular un aumento de cinco (o 1,6%) en la semana, lapso en el que subió de 3,13 a 3,18 pesos. El precio registró así el mayor incremento desde que la pelea entre el Gobierno y el campo llevara a muchos argentinos a buscar refugio en la divisa norteamericana, por el grado de incertidumbre que la confrontación agregaba a la economía local.

La renacida tendencia alcista del billete coincide con otro round de ese conflicto, aunque esta vez luce más impulsada por las coberturas en dólares que toman empresas, bancos e inversores ante el inusitado nivel que alcanzó la debacle financiera internacional que por motivos domésticos. Ocurre que la crisis con epicentro en Wall Street irónicamente produjo un refortalecimiento del dólar en el nivel mundial pese a que el país que emite esa moneda resultó ser, esta vez, la cuna de los problemas.

El deslizamiento al alza forma parte de un reacomodamiento mundial de las monedas, que hizo perder posiciones a todas las de los países emergentes y parece limitado en los hechos la intención que el Gobierno había mostrado para utilizar la estabilidad del tipo de cambio nominal como un "ancla inflacionaria". Esa idea había sido abonada por la presidenta Cristina Kirchner, hace 15 días, cuando aprovechó una visita a la sede de la Unión Industrial Argentina (UIA) para rechazar los reclamos de una nueva devaluación progresiva del peso y advirtió que un tipo de cambio demasiado alto era inconsistente con una política contra la inflación.

Pese a todo, el peso argentino es la moneda emergente que menos se devaluó frente al dólar esta semana (perdió menos del 2% cuando se depreció 5% el peso chileno y más del 7% el real en Brasil) y en lo que va del año. En buena parte, fue por la estrategia de revalorización del peso a la que había acudido el Banco Central (BCRA) entre abril y junio para evitar una mayor dolarización.

Con la suba de ayer, el dólar volvió al nivel que mostraba en la plaza local a mediados de mayo, cuando el BCRA comenzó a vender reservas agresivamente (se desprendió de un total US$ 3000 millones que nunca recuperó) para detener su avance que, en un momento, lo llevó a cotizar a $ 3,21. Y quedó en niveles muy próximos a los utilizados para el cálculo del presupuesto nacional para 2009, que lo fijó en un promedio de $ 3,19.

Suba administrada
Pero, a diferencia de entonces, el Central casi no intervino en la plaza esta semana, lo que alentó las especulaciones en torno de un posible aval oficial al aumento en momentos en que la fuerte baja de la soja (cayó 14,58% en la semana) amenaza con erosionar los ingresos por retenciones y poner en aprietos a las cuentas fiscales.

Para el economista Gabriel Caamaño Gómez, del estudio Joaquín Ledesma & Asociados, el Banco Central "está aprovechando el incremento de la demanda privada por coberturas para propiciar una suba administrada del dólar y reducir la presión que el Gobierno ya empieza a recibir para bajar la alícuota de las retenciones" que, para los granos, se mantienen en el 35 por ciento. A su vez, "calma a los industriales y evita que el peso siga resignando competitividad", aunque el peor enemigo que la moneda local tiene al respecto es la tasa de inflación local.

La limitación que encuentra esta estrategia es obvia: que la persistente suba del dólar termine por despertar la demanda minorista, como ocurrió entre mayo y junio. De hecho, el billete, al entregar una ganancia del 3%, fue la mejor inversión de septiembre, un antecedente riesgoso en un país con una arraigada tendencia a la dolarización. En este sentido, la reacción que mostró el mercado ayer (una vez que se supo que Estados Unidos había aprobado el plan de rescate fin

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