Los mercados de granos reaccionarán con cautela

El bloqueo a las exportaciones, la falta de diálogo y un virtual quebranto del campo generaron la nueva protesta rural, que en los próximos días tampoco tendrá ganadores ni una explosión de operaciones en el mercado de granos.

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07deOctubrede2008a las07:28

Así lo indican distintos especialistas consultados que intentan comprender el enfrentamiento Gobierno-Campo con la lógica de Carl Von Clausewitz, para quien en la guerra hay que ser estrictamente “realistas”.

“El pensador de la guerra”, como llama el mexicano Felipe Giménez Pérez a Clausewitz (fallecido hace 180 años) señaló que “las almas filantrópicas podrían pensar que hay una manera artificial de desarmar o derrotar al adversario sin causar demasiadas heridas”.
Al contrario, dice, a la guerra hay que tomarla en serio y “derrotar al adversario”.

El campo se siente herido y todos los días sus referentes hablan de la sangría de la ganadería (1.200.000 cabezas menos de ganado) y la causada por la pérdida acentuada de rentabilidad, cuando no es negativa, en la agricultura.
Por lo tanto, los únicos que continúan sangrando en este conflicto son los pequeños y medianos productores que con la lógica de Clausewitz serían “los adversarios” más “vulnerables”.

Según datos del ONCCA, en el país hay 59.225 pequeños productores con capacidad de obtener hasta 300 toneladas de soja.
Hasta mil toneladas son 12.670 medianos productores, y por encima de esa cantidad hay 2.817 entre pymes y grandes productores.
En consecuencia, de los 74.689 productores que han generado un volumen de 47 millones de toneladas de soja, el 80 por ciento son pequeños productores de hasta 300 toneladas.

El 50 por ciento de las exportaciones argentinas están constituidas por materias primas y productos agroindustriales, cuyos precios bajaron en un 40 por ciento durante 2.008.
En declaraciones a Noticias Argentinas, Alfredo Rodes, director Ejecutivo Carbap, opinó con ironía que “a pesar de no estar el mundo”, los mercados locales “van a actuar de manera cautelosa”, como los externos.

En tanto, el jefe de economistas de la Sociedad Rural, Ernesto Ambrosetti, dijo a NA que “el futuro es incierto” por la volatilidad del mercado internacional” y la “incertidumbre de la política interna”.
“No va a haber una fuerte concentración ni sobreoferta”, en este contexto, sintetizó.
Sobre la medida de fuerza del campo, consideró que hace falta por lo menos 30 días de cese de comercialización granaria y de venta de hacienda para que afecte los mercados, la capacidad de acopio de las terminales portuarias y se produzca desabastecimiento en las góndolas.

Por ahora, las exportaciones están limitadas porque las regulaciones de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario impiden en la práctica (el realismo a lo Clausewitz) fijar la fecha de embarque.

Estas incertidumbres en las transacciones de comercio exterior hacen, de movida, que la tonelada del producto baje diez dólares, concluyó Ambrosetti.
 

Por Matilde Fierro.

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