La Argentina, gran ausente en el mundo

Desperdicia oportunidades comerciales.

07deOctubrede2008a las07:50

SINGAPUR.- "Nosotros queremos comprar carne argentina, que aquí es muy apreciada, pero la Argentina no nos quiere vender, ¿por qué?"

La incómoda pregunta abre el diálogo en un restaurante de Singapur, pero el que la formula no es el chef. Es el director para América del Ministerio de Relaciones Exteriores de esta ciudad-Estado, Ng Teck Hean. No espera respuesta. Sólo comparte, durante un almuerzo con un grupo de periodistas invitados por Singapur como parte del Foro de Cooperación América Latina-Asia del Este (Focalae), una incógnita que aquí resulta inexplicable.

Singapur ha hecho del comercio internacional la llave maestra de su crecimiento hasta convertirse, en sólo 40 años y partiendo casi de la nada (debe importar el 50% del agua potable, por ejemplo), en uno de los países más desarrollados del mundo: ha logrado que sus habitantes tengan uno de los más elevados ingresos per cápita (30.000 dólares) y que el 85% de sus familias sean propietarias de su vivienda.

Así, esta ciudad-Estado, cuya superficie equivale a tres veces la de la Capital Federal, se parece a la más desarrollada de las ciudades occidentales, pero sin siquiera rastros de pobreza ni desocupación.

No hace falta salir de la Argentina para saber que el país ha resuelto darle la espalda a casi todo el mundo desde hace algo más de 5 años. Sólo sorprende lo fácil que se constata a cada paso y cuánto cuesta explicarlo, sobre todo cuando los interlocutores extranjeros hacen notar que la clave del resurgimiento argentino ha sido el aumento del precio internacional de las materias primas que exporta, fundamentalmente, por la demanda creciente de Asia.

Sí hay coherencia en el aislamiento que se ha impuesto. La Argentina, por ejemplo, estuvo ausente del Foro de Negocios América Latina Sudeste Asiático, desarrollado aquí con la presencia de 420 delegados de 21 países de ambos continentes, que intentan consolidar o generar nuevos mercados para sus productos o encontrar socios para sus proyectos de desarrollo, y ponerse lo más a resguardo posible de la crisis financiera que desde Estados Unidos sacude al mundo.

Pero eso tiene su lógica: aquí, en la región más dinámica de la economía mundial, no se habla de la Argentina; sólo hay algunas menciones aisladas o referencias ineludibles en los cuadros estadísticos sobre América latina.

Fuera de los cálculos
Por eso, no es inusual que nos aclaren que algunos pronósticos optimistas para esta región, a pesar de la crisis financiera global, no incluyen al país, aunque cabe aclarar, para ser rigurosos, que tampoco lo excluyen, como el que formuló el ministro de Comercio de Singapur, Lim Hng Kiang: "Nunca ante un escenario de incertidumbre Asia y América latina han estado mejor".

Pero no faltan quienes eluden abiertamente hablar del país por considerarlo, otra vez, un caso excepcional, para usar un término políticamente correcto.

"Oye, no te confundas, que yo no he hablado de la Argentina." La advertencia provino de la responsable de mercados emergentes del Banco Santander, Alicia García Herrero, tras su presentación en el Foro cuando LA NACION le hizo notar su sorpresa por el positivo panorama que acababa de pintar para las economías de América latina y el sudeste asiático, mientras el mundo financiero tiembla y las sombras avanzan sobre las cuentas públicas y privadas de casi todos los países.

La ejecutiva del banco que hoy es una de las pocas estrellas con buena luz en el firmamento financiero internacional se limitó a hacer referencia a las peculiaridades del país, para volver a destacar que en términos generales la región sufrirá sólo un impacto relativo por la crisis estadounidense y que eso se debe, en gran parte, a la creciente relación económica con Asia.

En términos similares se manifestó el presidente de la Corpor

Temas en esta nota

    Cargando...