Sálvese quien pueda: inversores salen despavoridos en otro día de pánico

EE.UU. llegó a caer 7%, pero recortó hasta 3,5%. La bolsa local se desplomó 5,9%. No se detiene la venta de bonos, que ya rinden 30% en dólares. Hubo derrumbes del 11%.

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07deOctubrede2008a las07:52

La rueda de ayer abatió a los inversores del mundo como nunca desde que se desató el pánico financiero a partir de la caída de Lehman Brothers, hace un mes y medio. El principal indicador de Wall Street, el Dow Jones, cayó 3,58% –había llegado a perder 7% hacia el mediodía– y cerró por primera vez en cuatro años por debajo de los 10.000 puntos, provocando un descalabro en la región: el Merval local se desplomó 5,9%, mientras que el Bovespa de Brasil terminó 5,4% abajo, luego de suspender sus operaciones en dos ocasiones debido a la imparable ola de ventas. La crisis que se desató inicialmente en EE.UU. comienza a mostrar toda la fuerza de su ola expansiva en Europa y entre los inversores se hace evidente que el plan de salvataje de u$s 700.000 millones de la administración Bush, al igual que las tantas propuestas realizadas por los gobiernos europeos, no serán suficientes para ponerle un freno a la corrida. La recesión de la economía mundial parece así un hecho consumado, y la discusión se traslada ahora a la profundidad que tendrá la desaceleración.

En la plaza local, casi todos los activos financieros acusan el impacto. El credit crunch, como llaman los norteamericanos a la masiva contracción crediticia, alimenta la venta de títulos públicos. Si bien el volumen operado en renta fija es hoy el más bajo de los últimos 12 meses –se negocian u$s 250 millones diarios contra u$s 400 millones en septiembre–, lo poco que se ve son ventas. Así es que el Descuento en pesos, uno de los títulos más líquidos, descendió ayer otro 4,5% a $ 85,9, al tiempo que su equivalente en dólares se derrumbó 11,2% a u$s 47,5. El riesgo país, en tanto, prácticamente alcanzó los 1.190 puntos. Y el peso se resintió frente al dólar, ya que los inversores que salen de bonos o acciones están posicionándose en la divisa norteamericana. En el circuito mayorista, el dólar trepó poco más de tres centavos a $ 3,198, mientras que en las pizarras al público terminó a $ 3,21. El Banco Central, no obstante, subió la tasa de sus pases en 75 puntos, de 9,75% a 10,5% a un día de plazo, para alentar a los inversores a quedarse en pesos, y vendió divisas en el mercado spot y a futuro.

Uno de los sectores más castigados es a su vez el de las empresas ligadas a la evolución de los commodities. El petróleo WTI cerró con una baja de 5% en u$s 89 el barril y ayer papeles como Tenaris llegaron a marcar rojos de hasta 20%, aunque hacia el final de la rueda lograron recortar las pérdidas a la mitad. Según explica Pablo Tavelli, de Santander Sociedad de Bolsa, “el problema que estamos viendo es que hay una suspensión temporaria de crédito. Y como muchas posiciones en commodities se tomaban apalancadas (tomando préstamos) hay un doble efecto: cae el precio del commodity y de la acción relacionada. Claramente el desapalancamiento obligado de muchos fondos de cobertura disparó esta baja”, dijo.

Para lo que resta de la semana, los pronósticos no son alentadores. Para Eduardo Fernández, de Rava, no hay nada que muestre un cambio de tendencia: “Se especula con que en algún momento EE.UU. puede bajar las tasas, pero tampoco eso va a alcanzar. Esto (por la crisis) va a llevar mucho tiempo. Toda oportunidad de suba es hoy una oportunidad de venta”, advierte. Para los próximos días, habrá una fuente adicional de volatilidad: arranca la temporada de balances en EE.UU. y se descuenta que será con poco brillo.


Por Florencia Donovan.

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