Los emergentes tuvieron su peor día en la historia, con caídas de hasta 19%

Rusia se llevó lo peor y, al igual que Brasil, tuvo que suspender las negociaciones varias veces. El real cayó 7,5% y terminó a 2,2 por dólar. La Venezuela de Chávez, inmune.

07deOctubrede2008a las07:54

No hay desacople que valga para los mercados emergentes en medio de otro violento día en materia financiera. Los índices bursátiles, más específicamente de América latina, derraparon ayer hasta un 10% si bien en algunos momentos de la rueda los rojos superaron holgadamente esa caída. Los operadores no tienen respuestas novedosas para explicar el hundimiento: el mundo está ante un grave problema de liquidez, y los inversores pulverizan cualquier posición que tengan en activos (más aún en los considerados de riesgo, como históricamente son los emergentes) para hacerse de cash. ¿A dónde va eso? A los bonos del Tesoro de EE.UU., el dólar, el oro o cualquier otro activo de refugio que esté de moda para sobrepasar lo más posible esta crisis.

Así el escenario, el MSCI Emerging Markets (que hace poco borró de su índice a los papeles argentinos) se hundió 9,6%, su mayor caída desde 1987 cuando fue creado. En la lista de las plazas accionarias más afectados sobresalió Rusia que perdió 19% y tuvo que paralizar su operaciones en tres ocasiones por la excesiva caída. En el caso de China, su benchmark –el CSI 300 Index– cayó 5,1% (la mayor pérdida en un día desde agosto).

En el caso de las latinoamericanas, sorprendió la performance de Brasil. Otrora superatractivo mercado para los inversores del mundo, llegó a caer 15% pero terminó cediendo “sólo” 5,43%. Como lo sucedido en Rusia, en la plaza paulista tuvieron que suspender las operaciones dos veces por el plazo de 30 minutos para contener el descalabro. Mismo impacto tuvo la cotización del real, que se devaluó contra el dólar un 7,57% (registrando su mayor pérdida diaria desde que inició su libre flotación hace nueve años) y cerró en 2,20 reales por billete verde. Cae en el año casi 20%, o sea está borrando todo lo ganado en 2007 cuando fue la moneda que más se apreció en la región. Sea como fuere, clásico resultado de la huida de capitales, que también se evidenció en la depreciación de otras monedas como el peso mexicano (-6,06%), del chileno (-3,16%), el argentino (-0,94%) y el uruguayo (-0,92).

“No hay mucho que agregar. Cuando un mercado cae más del 10% está regalado, para el cachetazo, pero por lo menos pegó la vuelta y pudo evitar un derrumbe histórico. El resto es anécdota, sólo nos queda esperar por un rebote mañana (por hoy)”, se descargaba un asesor de financiero. La plaza “inmune” a la crisis sigue siendo la venezolana. En parte, porque debido a las estatizaciones de Chávez los capitales extranjeros prácticamente no existen y el resto de las compañías (como el mercado) están regulados. Ayer perdió sólo 0,31%, la inversión defensiva del día.

El otro investment grade versión 2008, o sea Perú, también se la vio fea. La Bolsa de Valores de Lima sufrió su mayor derrumbe desde septiembre de 1985, con una caída de un 9,27% coronando una jornada de terror para la región. ¿Qué sucede? Como titula Barclays Capital en su último informe trimestral sobre la economías emergentes, ¿el aterrizaje suave se está volviendo duro?. Según los especialistas, el escenario está más que complicado y lo seguirá siendo por un largo tiempo más. De hecho, dicen que “más allá de temporales rebotes en los mercados, todavía vemos una salida de fondos estructural de los emergentes (particularmente de las acciones), pero esperamos que eso vaya desacelerándose a la par de valuaciones más atractivas y una baja del riesgo”. ¿Pronóstico o deseo?

EL DATO

10%

Es el límite de caída en un día que varias plazas bursátiles admiten hasta detener las operaciones. No todos los mercados tienen la misma regulación, porque en el caso

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