Traban el ingreso de bienes importados

La Casa Rosada teme un aluvión.

14deOctubrede2008a las07:08

Preocupado por un posible aluvión de importaciones debido a la crisis financiera internacional, el Gobierno ordenó a la Aduana la puesta en marcha de fuertes controles que en los hechos constituyen una medida proteccionista de la industria argentina.

Mediante mecanismos administrativos que operarán como filtros, la Aduana podrá restringir el ingreso en el país de mercaderías consideradas "sensibles". La decisión se hará efectiva a partir de su publicación en el Boletín Oficial, prevista para hoy.

La medida fue fijada en la ambigua nota externa 87/2008, que lleva la firma de la directora general de Aduanas, María Silvina Tirabassi. El organismo extremará el control en las importaciones de textiles, indumentaria, calzado, juguetes, productos electrónicos y manufacturas de cuero. También en autopartes, caños de acero, motos y cuatriciclos.

"Es una decisión política que constituye un claro freno a las importaciones", dijo el director de la Cámara de Importadores, Diego Pérez Santisteban.

Con el argumento de que se quiere evitar la subfacturación y fraude comercial, la norma, llamativamente, no limita los alcances de los mayores controles a determinados países -como China y Brasil, que despiertan los mayores temores oficiales de avalanchas de productos-, sino que los incluye a todos.

"No hay países de alto riesgo. El grupo de mayor riesgo lo conforman los importadores nacionales", apreciaron fuentes que participaron en la redacción de la norma.

La decisión prevé nuevos valores criterio (son los que toma la Aduana como referencia del mercado para un bien y que luego coteja con el valor que declara el importador para verificar si paga los tributos que debe) para una mayor cantidad de productos no discriminados en la nota.

Mientras tanto, se dispararán "alertas" y mayores controles para todo lo que sea considerado sensible.

"Es una respuesta al contexto internacional para proteger la industria nacional. Como estamos previendo un aumento de las importaciones, tomamos esta medida para que no se filtren productos subfacturados, es decir que declaran valores inferiores al que le corresponden, o en situación de fraude comercial, o sea que violan derechos de propiedad [intelectual, industrial o marcaria]", explicó Tirabassi en diálogo con LA NACION.

"Se trata de una decisión del Gobierno para resguardar la economía de la competencia desleal que genera la subvaloración", sintetizó la funcionaria.

Reacciones

Desde la Cámara de Importadores, catalogaron la medida como una decisión política. "Es un paraguas preventivo para emitir alertas ante toda importación desmedida", indicó Pérez Santisteban.

Para Rubén Pérez, presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA), la intención no es otra que "frenar y demorar" las importaciones de todo origen.

Los operadores advirtieron que cada vez que la Aduana intensifica los controles de productos sensibles, el mensaje que se pretende dar es de "desaliento" para este tipo de operaciones.

"En la práctica, lo que sucede es que se multiplican las demoras por revisaciones adicionales de los contenedores. Toda demora es un costo extra", explicó Pérez.

Consultado sobre si tiene fundamentos el temor a un posible incremento de las importaciones por la crisis, Pérez Santisteban dijo: "El importador es racional, importa cuando cree que va a tener mercado para vender. Este no es el caso porque el consumo interno cayó mucho y no se espera una recuperación en el corto plazo".

Asimismo, se refirió a que en el pasado, cuando se habló de "invasiones de productos de China y de Brasil", en la práctica "nunca se dieron", y que "los principales perjudicados de los controles adicionales fueron los importadores habituales, de cantidades habituales, a precios habituales".

Antecedentes

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