Traban el ingreso de bienes importados
La Casa Rosada teme un aluvión.
Preocupado por un posible aluvión de importaciones debido a la crisis financiera internacional, el Gobierno ordenó a la Aduana la puesta en marcha de fuertes controles que en los hechos constituyen una medida proteccionista de la industria argentina.
Mediante mecanismos administrativos que operarán como filtros, la Aduana podrá restringir el ingreso en el país de mercaderías consideradas "sensibles". La decisión se hará efectiva a partir de su publicación en el Boletín Oficial, prevista para hoy.
La medida fue fijada en la ambigua nota externa 87/2008, que lleva la firma de la directora general de Aduanas, María Silvina Tirabassi. El organismo extremará el control en las importaciones de textiles, indumentaria, calzado, juguetes, productos electrónicos y manufacturas de cuero. También en autopartes, caños de acero, motos y cuatriciclos.
"Es una decisión política que constituye un claro freno a las importaciones", dijo el director de la Cámara de Importadores, Diego Pérez Santisteban.
Con el argumento de que se quiere evitar la subfacturación y fraude comercial, la norma, llamativamente, no limita los alcances de los mayores controles a determinados países -como China y Brasil, que despiertan los mayores temores oficiales de avalanchas de productos-, sino que los incluye a todos.
"No hay países de alto riesgo. El grupo de mayor riesgo lo conforman los importadores nacionales", apreciaron fuentes que participaron en la redacción de la norma.
