El dólar se estabilizará por unos meses para trepar a 1,25 por euro

En las últimas crisis, no siempre hubo devaluación.

Por
16deOctubrede2008a las08:03

Aunque perdió terreno frente al yen japonés y el franco suizo, el dólar volvió a fortalecerse ayer contra el euro en medio del desastre. La moneda avanzó a 1,349 por euro desde los 1,365 del martes. Pero la lógica de la suba no es evidente: ¿por qué resguardarse en la moneda del país que es precisamente la suma de todos los miedos? Joerg Kraemer, economista jefe del Commerzbank, explica que no es tan extraño como puede parecer. De hecho, la historia reciente muestra que las crisis bancarias no siempre van acompañadas de una devaluación.

El experto del banco alemán, que tras la compra del Dresdner Bank se erigirió en un serio rival para la mayor entidad del país, el Deutsche, le explicó a El Cronista que “tanto después de la crisis finlandesa como la sueca, las monedas se hundieron”. La crisis en Finlandia, a comienzos de los noventa, es uno de los antecedentes más cercanos de lo que ocurre hoy. La liberalización del mercado había disparado un boom del crédito que llegó a un fin abrupto cuando las tasas comenzaron a subir en Alemania y las exportaciones a la Unión Soviética colapsaron. Una historia muy parecida la que vivió casi en simultáneo Suecia. “Dos años después de la crisis en Finlandia, su moneda había perdido 23%. Sin embargo, cuando estalló la crisis de las Savings & Loans en EE.UU. en 1988, –que provocó la quiebra de 1.400 cajas de ahorro y otras 1.300 instituciones financieras– el dólar se apreció en un primer momento. Y cuando se depreció más tarde, la devaluación no tuvo punto de comparación con la que sufrieron la krona y la markka”, explicó el economista.

En Japón, en tanto, el yen tuvo avances importantes durante la crisis de 1997, en la cual siete bancos debieron ser nacionalizados y 61 cerraron y 28 se fusionaron. “Esto significa que un resbalón del dólar como consecuencia de la actual crisis bancaria no es de ninguna manera una conclusión lógica”, apunta.

“La explicación más probable son las distintas reacciones a la evolución de la economía y la política monetaria. En ambos países escandinavos, la depreciación estuvo en línea con generosos recortes de tasas. Finlandia además sufrió una recesión severa, con una contracción de más del 6% de su PIB en 1991. Tasas de interés más altas en EE.UU. a fines de los ochenta dieron combustible inicial al dólar, si bien luego los recortes le quitaron fuerza. El yen marcó ganancias importantes sobre todo en el curso de 1999, mientras la tasa estaba apenas por encima del 0%. Una de las razones más claras fue la repatriación de fondos japoneses en respuesta a la crisis. También influyó que para 2000 la economía ya mostró una expansión importante”, aclaró Kraemer.

Para el experto, “los mercados hoy están convencidos de que EE.UU. emergerá primero de la crisis. El Banco Central Europeo probablemente seguirá recortando las tasas el año que viene, mientras que la Fed está más cerca de subirlas para el tercer trimestre. Por eso, si bien vemos que el dólar fluctuará en los niveles actuales por unos meses todavía, para fines del año que viene alcanzaría u$s 1,25”.


Por Laura García.

Temas en esta nota

    Cargando...