La Argentina tendrá la mitad de trigo para exportar en 2009

Las intervenciones del Gobierno, la sequía y los mayores costos derribaron el interés en el cereal. Descontando lo que se consume en el país, quedan 5 millones de toneladas de saldo.

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20deOctubrede2008a las07:21

Mientras que casi todos los países que mueven la aguja en la producción de trigo mundial tendrán una cosecha superior a la esperada, lo que junto con la crisis financiera global ayudará a que los precios sean inferiores a los que se venían viendo, la Argentina generará cerca de un tercio menos del cereal que el año pasado. Esto es, unos 11 millones de toneladas, contra los 16 millones de la campaña pasada, con una caída del área cultivada con el cereal de 1,35 millón de hectáreas entre uno y otro período.

Si esto ocurre, y dado que el consumo local está más o menos fijo en unos 6 millones de toneladas, el saldo exportable se reducirá a unos 5 millones de toneladas, casi la mitad del actual.

Las razones de semejante caída se deben a la sequía, las intervenciones del Gobierno sobre este mercado y los fortísimos incrementos de costos. De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), al clima –que directamente impidió plantar en algunas zonas y arruinó los cultivos en otras– podría achacársele la mitad de la caída del área sembrada en el país, que este año alcanzaría unos 4,5 millones de hectáreas, contra los 5,85 millones del año pasado.

En cuanto a los costos, algunos rubros, como fertilizantes, sufrieron subas de precios que más que se duplicaron desde el año pasado. Citando a la revista especializada Márgenes Agropecuarios, la BCR sostiene que los u$s 600 por hectárea que cuesta en estos momentos implantar el cereal hacen que, “para muchos productores, la rentabilidad pase a ser negativa”.

En cuanto a las intervenciones que opera el Gobierno en este mercado desde hace unos dos años, los datos de la entidad dejan en evidencia una consecuencia indeseable (el desinterés de los productores en el cereal), pero no las supuestas ventajas. Al respecto, la BCR recordó que, “desde que se dejó abierta la exportación de trigo por parte de las autoridades a fines del año 1989, y a pesar que nuestro país tuvo producciones menores del cereal a la lograda en la última campaña, no faltó trigo para el abastecimiento doméstico”.

La BCR retoma un trabajo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (¿Cuánto influye el precio del trigo en los productos de la panadería?), según el cual un alza del 50% en el precio del trigo provocaría una suba del 9,8% al 11,7% en el precio de los panificados (según si el escenario fuera de depresión o de crecimiento), mientras que una baja equivalente haría caer los valores, respectivamente, de 7,0% a 8,4%.

Así, concluye la BCR, un aumento del trigo de 50% provocaría un alza en el costo de los alimentos de cerca del 3,5%, y en el costo de vida de no más del 1,5% de una sola vez, mientras que una baja equivalente haría caer un 3% los alimentos y un 1,2% el costo de vida. De modo que, para la entidad, continuar interviniendo el mercado del cereal tiene una incidencia relativa y hasta negativa.

Diferencias

La mayor producción mundial de trigo (estimada en 680 millones de toneladas, 70 millones más que la campaña previa) se debió a los aumentos de la Unión Europea, China, países de la ex URSS, Estados Unidos y Canadá, entre otros países.

Ello, y la crisis, tienden a generar un fuerte proceso deflacionario.

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