Redrado mostró los dientes: puso sobre la mesa u$s 1.000 millones y frenó el dólar

Nunca antes había colocado ofertas de venta tan altas. La simple amenaza hizo que el tipo de cambio descendiera casi los cinco centavos escalados en los primeros minutos de la rueda. Finalmente, sólo tuvo que vender u$s 200 millones. El minorista subió tres centavos a $ 3,39. Evalúan más medidas.

30deOctubrede2008a las07:50

El nerviosismo era palpable. La rueda comenzó con un dólar cercano a los $ 3,40 en casas de cambios y el mercado se preparaba para lo peor. Las pizarras al público no demoraron en retocarse: $ 3,42, $ 3,43 y hasta $ 3,44 para la venta eran los precios que podían leerse en el microcentro porteño a media mañana. Al tiempo que, en el mercado mayorista, donde operan los bancos, sólo había pedidos de compra, nadie, ni siquiera los exportadores salían vendían dólares, y la divisa había llegado en cuestión de minutos a los $ 3,42.

¿Cambiaba el Banco Central definitivamente de estrategia? ¿Cedería definitivamente a la inercia alcista del dólar? Estas eran algunas de las tantas preguntas que sobrevolaban en la city financiera. Pero no alcanzaron a instalarse entre los operadores, que a los 45 minutos de iniciada la rueda el BCRA salió con una de sus intervenciones tal vez más agresivas de los últimos años. La entidad que preside Martín Redrado empezó por poner ofertas de u$s 1.000 millones en el mercado mayorista –algo que nunca antes había hecho–, para satisfacer la demanda de bancos, empresas e importadores. El sólo hecho de ver que la autoridad monetaria estaba dispuesta a jugar fuerte hizo que muchos se amedrentaran y que la divisa comenzara a bajar. Descendió el cambio mayorista de $ 3,42 hasta cerrar en $ 3,37. De la misma manera, en el mercado informal que el billete había llegado a operarse a $ 3,50 cayó a $ 3,47, y el promedio de las pizarras al público terminó a $ 3,39. Los bancos podían comprar de a u$s 5 millones, pero de los u$s 1.000 millones (en un momento hasta elevó su oferta a u$s 1.500 millones) no se llevaron más de u$s 200 millones, según aseveraron en el BCRA, donde aclararon además que las reservas descendieron hasta los u$s 46.047 millones. “No había dólares, nadie vendía. Por suerte, el BCRA salió”, opinaban en un banco.

La intervención de Redrado recibió elogios y críticas por igual. Entre los que la apoyaron destacaron que la entidad se ganó “el respeto” del mercado, mientras que entre los que la criticaron esgrimieron que la entidad jugó demasiado sobre el límite en una plaza de por sí extremadamente sensible.

Cualquiera sea el caso, ¿qué es lo que creen ahora los expertos que puede suceder en los próximos días? La mayoría coincide en que el BCRA seguirá buscando imponer su política de flotación o suba administrada del tipo de cambio. Esto implica que no intentará bajarlo, si es que la tendencia sigue siendo alcista, pero sí moderar su suba. En el cortísimo plazo, un precio en torno a los $ 3,37- $ 3,40 para las pantallas mayoristas parece marcar un techo aceptable. El dólar vale lo que el BCRA quiere que valga”, sentenciaba el responsable de cambios de un banco de primera línea. “No sé si tocó un techo (en los $ 3,37). Pero tiene que haber mucha demanda para correrlo de estos precios. Nunca había puesto una oferta tan grande en pantalla”, agregó.

Por lo pronto, el BCRA tendrá una prueba mañana, cuando venzan los contratos de dólar futuro que la entidad vino pactando meses atrás. En algunos bancos ya advertían que, con un dólar en alza, no todos los inversores estarían dispuestos a renovarlos, sino que más bien podrían optar por reclamar sus dólares. Aunque, por otro lado, Redrado contará en los próximos días con un aliado adicional en la batalla contra el dólar. Se trata de las AFJP que, de acuerdo con la Resolución de la Superintendencia de AFJP y de la CNV, deberán repatriar a partir de mañana y en el curso de tres días u$s

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