La Fundación ArgenINTA trabaja en Buenas Prácticas Agrícolas junto a la Agricultura Familiar

Las tareas las realizan técnicos de la Gerencia de Calidad y Capacitación quienes llevan a cabo tareas de diagnóstico, implementación y las respectivas actividades de capacitación que las buenas prácticas requieren, esto junto con productores y organismos de distintas áreas de la producción agropecuaria.

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11deNoviembrede2008a las11:47

Tareas de capacitación Mal destino de envases vacíos Almacén de agroquímicos

La Agricultura Familiar (AF) -según el libro “Sistemas Agroalimentarios Localizados en Argentina” de Irene Velarde, Andrea Maggio y Jeremías Otero que toman el concepto de un documento del INTA de 2005- es un tipo de producción en la cual la unidad doméstica y la unidad productiva están físicamente integradas, y donde la agricultura es un recurso significativo en la estrategia de vida de la familia, la cual aporta la fracción predominante de la fuerza de trabajo utilizada en el establecimiento. Es Agricultura Familiar tanto la que se desarrolla en el sector rural como en áreas urbanas y peri-urbanas y cuyo destino es autoconsumo y venta ya sea al mercado, trueque o comercialización directa al consumidor.

De aquí que la Fundación ArgenINTA, mediante los técnicos de la Gerencia de Calidad y Capacitación, comenzó a trabajar en tareas de concientización sobre la importancia de las Buenas Prácticas Agrícolas en los cinturones hortícolas de la región Pampeana para luego extender el trabajo en las distintas regiones geográficas del país.

Joaquín González Cosiorovski -Técnico en Producción Agropecuaria de la Fundación ArgenINTA- remarca que “estamos trabajando desde hace un tiempo con los productores vinculados a la Agricultura Familiar de los cinturones hortícolas de la región Pampeana -La Plata, Mar del Plata, Rosario-. Nuestra principal tarea consiste en ir al lugar y trazar un diagnóstico en el cual, a modo de evaluación, marcamos las carencias y deficiencias que observamos para luego dar recomendaciones sobre el mejor uso de las prácticas agrícolas sobre el terreno teniendo en cuenta los principios que en el corto plazo serán incorporados al Código Alimentario Argentino, acorde a la ultima reunión de la Conal”.

Por esto es que el equipo de trabajo de la Gerencia de Calidad y Capacitación realiza un diagnóstico de situación respecto a las incorporaciones al Código Alimentario Argentino previamente mencionadas, y apoya a través de capacitaciones en las distintas regiones para el mejor cumplimiento de éstas.

Pilares de la Buenas Prácticas

Las Buenas Prácticas se sustentan en pilares como la inocuidad del producto, el uso seguro de agroquímicos, la seguridad de los trabajadores y el cuidado del medioambiente. La aplicación de las Buenas Practicas implica un cambio cultural en el modo de trabajar, y éste es quizás el mayor desafío.

Entender que las producciones hortícolas deben ser llevadas a cabo con gran responsabilidad debido a la elevada sensibilidad respecto de la inocuidad que estas conllevan es un paso muy importante, y de esto se trata la sensibilización y capacitación.

La Fundación ArgenINTA articula para el desarrollo de este trabajo con todos los organismos intervinientes según corresponda en cada temática y región.

“Debemos dejar en claro que nuestra forma de llevar adelante esta tarea es a partir del diálogo y la concientización de que las Buenas Prácticas no son sólo una cuestión económica sino que, por sobre todo, son una forma de realizar un cambio cultural positivo para el productor. De allí la necesidad de que las conozcan para poder aplicarlas”, dice González.

Para mayor información: Téc. Joaquín González Cosiorovski, Fundación ArgenINTA, (011) 4802-6101 int. 139/145, jgonzalez@argeninta.org.ar

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