Estrategias para superar dificultades

En la Regional Tres Arroyos de Aapresid, los productores buscan ampliar el manejo variable a más cultivos, como trigo.

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15deNoviembrede2008a las04:14

Tres Arroyos (De un enviado especial).- Definitivamente, la Regional Tres Arroyos de Aapresid se encuentra en una zona con diferentes limitantes, y entre ellas sobresale la profundidad de los suelos. Estos van desde tosca en superficie hasta más de un metro de profundidad.

Con todo, desde hace siete campañas se comenzó con el manejo por ambientes en los campos de los productores. Empezaron de a poco y hoy ven los frutos.

"En 1999 se implantó una loma de maíz con baja densidad de siembra y se observó que los rendimientos eran buenos. Al año siguiente, en el campo de Horacio Pailhé, precursor con estos temas, se realizaron ensayos con maquinarias preparadas para variar la densidad en forma manual, observando que en lomas con maíz a baja densidad se cosecharon 3000 kilos por hectárea, y en los surcos de al lado las plantas no presentaron espigas, o sea con rinde cero", comentaron a LA NACION Guillermo Pailhé y Sebastián Lance, asesor técnico regional y presidente de la Regional Tres Arroyos, respectivamente.

Con todas estas experiencias se comenzaron a hacer ensayos de densidad para los distintos ambientes.

"En la actualidad se están sembrando maíces y girasoles con variación de la densidad de siembra en campos de la zona. Todo esto estuvo acompañado del desarrollo de equipamientos para tal fin", explicaron los referentes de Aapresid.

"El uso variado de insumos, además de hacer un uso adecuado de cada insumo en el lugar justo, en algunos campos nos permite un ahorro importante de dinero, principalmente genética y fertilizantes, y así poder ver los potenciales productivos de cada material en cada situación", agregaron.

Potencial

Según Pailhé y Lance, con esta tecnología se abre un nuevo espectro en lo que respecta a la genética: los materiales se comienzan a comportar en forma diferente según la interacción entre profundidad de suelo y densidad.

"Con estas experiencias, sumadas a las aplicaciones de nitrógeno variadas que también las desarrollamos (líquidas y sólidas), nuestro desafío para la próxima campaña es hacer un uso variado de insumos en los cultivos de invierno y de soja, que es un punto que, con menos respuesta que los anteriores, hay un nicho importante para explorar. Poder sembrar una densidad baja de trigo en una loma con tosca hace mas eficiente el uso del agua y de los nutrientes. Y a esa densidad poder aumentarla en el bajo nos va a dar mayor estabilidad en los rendimientos, ayudados por la compensación misma que hace el cultivo", destacaron.

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