La Presidenta invitó a Obama al país

El mandatario electo la llamó en respuesta a la felicitación de la Casa Rosada; "me dijo que quería conocerme", expresó ella.

19deNoviembrede2008a las07:28

Finalmente, llegó la llamada de Barack Obama. Después de largas gestiones, el presidente electo de los Estados Unidos se comunicó ayer con Cristina Kirchner en respuesta a la extensa carta de felicitaciones que ella le había enviado tras el triunfo electoral de los demócratas, hace dos semanas.

En el Gobierno había ansiedad por la falta de una contestación rápida, como la que sí lograron el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el de México, Felipe Calderón, además de los líderes de las grandes economías del mundo.

El diálogo, según describieron fuentes oficiales, fue de "muy buena sintonía" y en el Gobierno celebraron que Obama le hubiera transmitido a la Presidenta su intención de conocerla. Cristina Kirchner se encargó ayer de resaltar ella misma, tres veces, esa parte del diálogo: "Quería saludarme, hablar conmigo y dijo que tenía muchas ganas de conocerme y poder hablar personalmente", sostuvo la Presidenta en una charla que tuvo con la prensa que sigue su gira por el norte de Africa.

En la puerta del hotel en el que se hospeda en Túnez, en la segunda escala de su recorrida por el Magreb, la Presidenta confió que había invitado a Obama a conocer el país. "Me dijo que sabía que la Argentina era un gran país y que también estaba ansioso por conocer Buenos Aires porque durante sus estudios en la universidad había leído autores como Cortázar y Borges, y aproveché para invitarlo, obviamente", dijo.

Verborrágica, y a pesar de su voz tomada por una angina, la Presidenta continuó: "Se mostró muy cálido y muy ansioso de conocerme personalmente para poder hablar y dijo que sabía que yo había afrontado con valentía las dificultades".

En Estados Unidos evitaron dar precisiones de la conversación. Fuentes cercanas al equipo de transición del presidente electo confiaron a LA NACION que la comunicación se comenzó a gestionar la semana pasada y argumentaron que hubo una "desinteligencia" que provocó la demora en la llamada.

Según supo LA NACION, el embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, llamó al jefe del equipo de transición de Obama, John Podesta, y luego éste pidió el teléfono directo de la Presidenta.

La llamada más esperada de los últimos días en la Casa Rosada llegó en momentos en que Cristina Kirchner estaba reunida con el presidente de Túnez, Zine El Abidine Ben Ali. Según contó ella, debió interrumpir el encuentro. Se ubicó en una sala del palacio de gobierno tunecino y entonces sí mantuvo el diálogo con Obama. Dicen que duró 10 minutos, con traducción incluida.

De la complicada relación por el escándalo de la valija, según fuentes oficiales, nada se dijo. En el Gobierno contaron que el contacto se esperaba desde el viernes, cuando la Presidenta se reunió en Washington con la ex secretaria de Estado Madeleine Albright. La ex jefa de la diplomacia de Bill Clinton actuó como delegada de Obama ante las comitivas que llegaron la semana pasada para participar de la cumbre del G-20.

Según fuentes norteamericanas, no existió un pedido de la Argentina para concretar una reunión con Obama. En la Casa Rosada se mostraron esperanzados en que una vez que asuma, el 20 de enero, el presidente norteamericano incluya a la Argentina en su prometida gira por la región. "Quedamos en que seguramente nos vamos a ver pronto, porque tenía mucho interés en conversar conmigo personalmente. Me parece una distinción no a mí, sino a mi país, y estamos muy contentos", insistió Cristina Kirchner.

El teléfono rojo
Los 7 grandes. Después del triunfo, hace dos semanas, Obama se comunicó con todos los líderes de los países del G-7 y con los de otras grandes economías: Brasil, España, China, Australia, Corea del Sur, Méxic

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