Los fondos de las AFJP solo cubrirán un tercio del agujero fiscal de 2009

Con mercados cerrados y freno en la recaudación, la clave en 2009 pasará por lograr reestructurar parte de la deuda. En total se necesitan u$s 10.000 millones.

20deNoviembrede2008a las07:43

Aun suponiendo que el Gobierno utilice discrecionalmente el flujo total de fondos que le generará al Tesoro el traspaso de los afiliados de las AFJP al sistema de reparto, Cristina Fernández de Kirchner tendrá que agudizar el ingenio para cerrar la caja de 2009. Los $ 13.000 millones adicionales que recibirá la ANSeS en los próximos 12 meses (como consecuencia de los nuevos aportantes al sistema estatal) alcanzan para saldar poco más de un tercio de los u$s 10.000 millones (aproximadamente u$s 33.500 millones) que se necesitan para cubrir el agujero fiscal del año próximo.

El financiamiento que requiere el Gobierno en 2009 no es particularmente elevado. Pero con mercados (locales e internacionales) cerrados y perspectivas de desaceleración en la recaudación fiscal (por menor nivel de actividad y caída en el precio de los commodities internacionales) la tarea de manejar la caja del año que viene no luce sencilla.

Según datos oficiales de la Secretaría de Finanzas se requieren u$s 11.800 millones. Otros cálculos del sector privado, como por ejemplo el de la consultora M&S, establecen este monto un poco más abajo, en torno a u$s 9.000 millones. En general, todas las estimaciones ubican el número final en alrededor de u$s 10.000 millones.

Claro que el Gobierno también heredará un cuantioso stock de activos que hoy están en manos de las AFJP (bonos, plazos fijos, etc) por un monto de $ 94.000 millones. Podría ir liquidando esas inversiones para hacerse del efectivo que le permita cubrir la caja de 2009. Sin embargo, luce como una estrategia financiera poco recomendable vender estos activos a los precios de remate que tienen hoy. Y nada indica que sus valores se vayan a recuperar con rapidez.

En este contexto, la opción más viable para el Gobierno pasaría por esperar que pase el temblor financiero (local e internacional) y buscar reconciliarse paulatinamente con el mercado. La Venezuela de Chávez está seriamente acotada como prestamista por la erosión que generó en sus ingresos fiscales el desplome del crudo.

Será crucial lograr avanzar en alguna de las operaciones de manejo de pasivos que se anunciaron meses atrás, ya sea la reestructuración de préstamos garantizados o la reapertura del canje. En un marco de una parálisis casi total, la primera operación luce más factible de realizarse que la segunda. El año próximo vencen préstamos garantizados por u$s 5000 millones y habrá que patear para adelante estos pagos, entregando nuevos bonos a cambio.

Otra dato a tener en cuenta es que 55% de los vencimientos de deuda del año próximo son en dólares. El Gobierno deberá entonces buscar preservar por todos los medios el superávit comercial a fin de disponer de las divisas necesarias para cubrir estos pasivos, sin generar una excesiva presión sobre el mercado de cambios.

Un informe realizado recientemente por el Ieral de la Fundación Mediterránea plantea dos efectos que tendrá la eliminación de las AFJP y el surgimiento de un sistema único y estatal de jubilación. Habría “menor esfuerzo de ahorro de parte del sector público, al contar con una fuente de financiamiento manejada por un organismo que forma parte del Estado”. Y además se prevé “mayor incertidumbre del sector privado al enfrentar a un administrador monopólico de fondos para realizar sus colocaciones, y esto tiene implicancias sobre las decisiones de inversión”.

Bloqueo

La incertidumbre también se ciñe sobre los activos de las AFJP depositados en los Estados Unidos que siguen bloqueados por la Justicia de ese país desde hace un mes. El golpe de gracia que el Congreso le daría hoy a las administradoras de pensión podría empeorar la si

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