El petróleo cayó 7,5% y arrastró a las materias primas agrícolas

La nueva merma en los mercados financieros por el pesimismo en el futuro de la economía global golpeó de lleno las materias primas, que siguen sin encontrar pisos.

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21deNoviembrede2008a las07:27

La recesión global sigue golpeando los mercados de materias primas. Al compás de la caída en las principales bolsas financieras, el petróleo se derrumbó ayer 7,5% al menor valor desde febrero de 2005, para cerrar en u$s 49,62 por barril con entrega en diciembre. Y anoche, en la rueda electrónica de Nueva York–electrónica– profundizaba la retracción y se movía por debajo de u$s 48.

En los mercados granarios, el efecto contagio del oro negro no se hizo esperar: la soja derrapó 4,5%, hasta u$s 314,5 por tonelada, lo que marcó un nuevo mínimo del año, al perforar el piso de mediados de octubre (u$s 317 por la misma cantidad) y ubicarse exactamente en el mismo precio que la oleaginosa marcó el 22 de agosto de 2007 en Chicago. La posición julio –de referencia para la nueva campaña argentina– cayó 4,7%, hasta u$s 322,98 por cada mil kilogramos.

La debacle también llegó a los cereales, con retracciones de 5% para el caso del trigo, que terminó en u$s 195,1 la tonelada, y de 3,8% para el maíz, que cerró en 149,5 por la misma cantidad.

El efecto Chicago sobre los precios locales se sintió desde el principio de las operaciones. En Rosario, la soja tuvo caídas de entre 2% y 4%, y llegó a cerrar hasta $ 700 por tonelada. Sólo un oferente accedió a pagar $ 735 por la mercadería de entrega inmediata. Los precios de la nueva cosecha, con entrega en mayo terminaron también con signo negativo: u$s 208 la tonelada, 3,66%.

Con las nuevas bajas internacionales de ayer, el petróleo vale un tercio de lo que llegó a costar a mediados de julio, cuando marcó un máximo histórico de u$s 147 el barril.

En tanto, la soja perdió 48% de su valor desde el récord de todos los tiempos marcado a principios de julio último, cuando costó u$s 609 la tonelada. Similares pérdidas tuvieron los precios del trigo y el maíz, desde sus máximos también alcanzados entre junio y julio pasados.

Además, ayer, los índices de materias primas terminaron en los niveles más bajos de los últimos cinco años, ante los temores cada vez mayores de que la recesión global será prolongada y que determinará una fuerte retracción en la demanda de alimentos, humano y animal, así como en los combustibles alternativos al crudo.

Los analistas estiman que ni los fundamentals del mercado granario –a pesar de que más del 70% de la producción global de soja todavía está expuesta a riesgo climático porque todavía no se cosechó o bien, como en el hemisferio norte, no llegó a plantarse– podrán revertir la tendencia bajista que se inauguró hacia fines de agosto y se aceleró en el último mes y medio. En ese contexto remarcan la dependencia de los humores en los mercados financieros como valores a tener en cuenta en cada sesión de Chicago, al menos hasta fin de año.

“Que el Dow Jones perfore para abajo los 8.000 puntos y no haya certezas de hasta dónde pueda llegar, genera efecto contagio para los granos y así seguirá”, señalan los analistas.

Por Paula López.

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